Soraya Sáenz de Santamaría, el jueves pasado en el Congreso - IGNACIO GIL

Santamaría comunica a Casado que deja la política, tras hablar con Rajoy

La exvicepresidenta renuncia al acta de diputada y queda como militante de base, pero su entorno no descarta su vuelta a la primera línea en el futuro

MadridActualizado:

Soraya Sáenz de Santamaría comunicó ayer al presidente del PP, Pablo Casado, su decisión de abandonar la actividad política y empezar una nueva etapa en su vida. La exvicepresidenta despejó así, por sorpresa, las dudas que quedaban sobre su integración en el partido, tras la caída de Rajoy y la renovación de su dirección en el congreso nacional de julio, en el que sufrió una derrota estrepitosa. La marcha de Santamaría ha causado más alivio que otra cosa en Génova. «El PP está en una nueva etapa y todos tenemos que asumirlo», advirtieron.

Santamaría ha dedicado el mes de agosto a meditar sobre su futuro y el papel que podría tener en el PP de Casado. En apenas un mes ha pasado de reclamar en el partido una cuota de representación proporcional a su resultado en el congreso nacional a decir adiós a la política. Entre medias ha hablado intensamente con quien fuera su jefe de filas durante 18 años, Mariano Rajoy. Fuentes de su entorno explicaron a ABC que las conversaciones entre ambos en agosto han sido largas y continuas. Rajoy conocía ya de primera mano la decisión de su «número dos» en el Gobierno antes de que se hiciera pública.

La semana pasada, a la vuelta de las vacaciones, Santamaría no acudió a la convocatoria de Casado en el Congreso, donde reunió a todo el Grupo Popular para preparar el curso político. El desplante de la exvicepresidenta hizo correr ríos de tinta sobre sus intenciones reales, y ella misma explicó que tenía prevista una conversación «tranquila» con el líder del PP para hablar de su futuro, antes de desvelarlo a los demás.

El sábado tampoco acudió a la Junta Directiva Nacional del PP, que se reunió en Barcelona, y ayer Casado la citó en la séptima planta de la sede nacional del PP. La reunión duró cerca de una hora y fue «cordial», según fuentes populares. En el entorno de la exvicepresidenta señalan que fue una conversación «correcta y educada», en la que explicó sus motivos por los que rechaza la propuesta de integración que le hizo Casado, que incluía un puesto en el Comité Ejecutivo Nacional y la presidencia de una Comisión en el Congreso, algo que han aceptado otros exministros, como María Dolores de Cospedal, al frente del órgano de Exteriores. Cospedal, precisamente, anunció la semana pasada su renuncia a la presidencia del PP de Castilla-La Mancha, pero no de la actividad política.

Militante de base

Santamaría emitió un comunicado de ocho párrafos para explicar su decisión, que incluye la renuncia a su acta de diputada. La exvicepresidenta seguirá siendo militante de base del PP, como Rajoy.

«He adoptado esta decisión después de una profunda reflexión y desde el convencimiento de que es lo mejor tanto para la nueva dirección del Partido Popular como para mi familia y para mí», explica en el comunicado. Santamaría recuerda su etapa de 18 años de «intensa actividad política», una «experiencia impagable» al servicio del PP y de los españoles. Y menciona de forma expresa a Rajoy y reivindica su labor: «He tenido el honor de trabajar con el presidente Mariano Rajoy en una gran tarea política que culminó en un Gobierno que supo sacar a nuestro país de la mayor crisis económica de su historia reciente y cuyo pulso no tembló a la hora de defender la unidad de España y los derechos de todos los españoles».

Santamaría tampoco olvida a los «afiliados del PP» que le apoyaron «de forma mayoritaria en las elecciones primarias previas al último congreso del PP». Por último expresa sus mejores deseos de éxito a Casado en esta nueva etapa del PP: «Cuenta para ello con la mejor organización política de España y los más leales militantes, entre los que siempre estaré».

Casado publicó un mensaje en las redes sociales para agradecer «mucho a Soraya Saénz de Santamaría sus casi dos décadas de trabajo y entrega al Partido Popular y a España». «Y le deseo los mayores éxitos en esta nueva etapa que comienza, en la que podrá seguir contando con todo nuestro apoyo y afecto», subraya.

En el círculo de Santamaría afirman que está «animada y con fuerza para afrontar lo que venga» a partir de ahora, pese a la «dureza» de lo vivido, y aseguran que no tiene decidido qué camino tomará. Eso sí, insisten en que dispone de un abanico de posibilidades, desde volver a la Abogacía del Estado hasta incorporarse a la empresa privada. «Perdió el partido pero ganó la sociedad civil», señalaron fuentes próximas. De momento, no ha pedido un puesto a nadie ni se lo han ofrecido, según fuentes de su entorno, que ven poco probable que se incorpore a la Abogacía. Santamaría, además, tiene por delante dos años de incompatibilidades, por su labor como vicepresidenta.

Un futuro abierto

Cuando se pregunta a las personas que están cerca de Santamaría si su decisión de abandonar la política es definitiva o tiene vuelta atrás en el futuro, nadie se atreve a dar por zanjada su trayectoria pública. Al contrario, fuentes en su entorno recuerdan cómo le ha cambiado la vida desde mayo, cuando no podía imaginarse que en unas semanas perdería todo el poder y más tarde las primarias de su partido. «Las decisiones se toman hoy, nadie conoce el futuro ni lo que pueda pasar», comentan. La puerta queda abierta a un posible regreso, eso sí, sin fecha. Mientras, sus más fieles colaboradores, como José Luis Ayllón o Fátima Báñez, seguirán trabajando en el Congreso.

Desde la dirección del PP, el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, conoció la noticia durante su comparecencia ante los medios, y se limitó a expresar su respeto por las «decisiones personales».