La sangre encontrada en el baño, la cama y en la escalera indica que Romina fue asesinada

El asesinato de la joven paraguaya Romina Celeste, desaparecida a primeros de año en Canarias, fue...

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El asesinato de la joven paraguaya Romina Celeste, desaparecida a primeros de año en Canarias, fue el primer crimen machista de 2019. Su tía siempre señaló a su marido y el tiempo le ha dado la razón. Raúl Díaz asegura que tras una discusión encontró muerta a Romina por sobredosis y la intentó reanimar. Para que lo explicara con detalle llevaron a la vivienda de Lanzarote un maniquí y una barbacoa. Asustado al encontrarla si vida, asegura que bajó el cuerpo del cuarto del baño al salón. La barbacoa la introdujo en la casa para colocar el cuerpo de Romina y sacarlo al patio. El olor mientras lo quemaba no pasó desapercibido para los vecinos. Después Raúl descuartizó el cadáver y lo metió en bolsas que fue desperdigando por la isla con un coche alquilado. Tiró las bolsas al mar y, aunque indicó dónde, solo hallaron un resto de pulmón y varios trozos que devolvió el mar. Incluso hizo desparecer la barbacoa. La Guardia Civil tiene claro que intentó así eliminar la posibilidad de determinar la verdadera causa de la muerte. Pero en la inspección ocular lo perros hallaron sangre. Salpicaduras en la pared, en un edredón y en el suelo de arrastre que confirmarían una muerte violenta. Todos los días que pasó después hasta verse acorralado acudió a un prostíbulo, llenos de arañazos y señales de pelea. La declaración de la prostituta fue esencial. Romina se defendió durante la última pelea. Dos días antes de morir Romina envió a los padrinos de su boda estos mensajes que informativos Telecinco avanzó. La había golpeado y estaba aterrorizada. No era la primera vez. Dos días antes de su boda pocos meses antes también la había maltratado. Raúl acudió a visitar a dos abogados penalistas. Después de eso se entregó con la versión de la sobredosis.