Josep Borrell

Sánchez retira el logo republicano tras la denuncia de ABC

El Ministerio de Exteriores había incluso encargado a Justicia fiscalizar el uso del emblema tricolor

MadridActualizado:

A las 20,20 horas de la tarde de ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores remitió un correo a todos los miembros del Ministerio y a todos los del Ministerio del Interior con el asunto «Logotipo 80º aniversario del exilio republicano» en el que se afirmaba que «Constatado con la Comisión interministerial organizadora que dicho logotipo está concebido para su utilización en los eventos relacionados con la celebración de dicho acontecimiento histórico, las Embajadas y Oficinas Consulares lo utilizarán con tal finalidad sin que sea necesaria su inclusión en los correos y comunicaciones de trabajo habituales». Rectificación en toda regla.

Previamente y tras publicar ayer ABC el correo circular remitido el 1 de marzo a los diplomáticos y funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores en el que se «solicitaba» el uso de un logo conmemorativo del 80 aniversario del comienzo de un llamado «Exilio Republicano», en la madrugada de ayer sábado se distribuyó una nueva circular, esta vez sólo a embajadas y consulados, en la que el «se solicita» de la víspera se convertía en un «debe utilizarse». El texto íntegro de la circular, calificada de «importancia alta», era el siguiente: «Como V.E. conoce, el presente año 2019 se conmemora el 80º aniversario del exilio republicano español. En el marco de dicha efeméride, la Administración española está organizando actos conmemorativos y se ha creado un logotipo al efecto. Para ampliar su difusión y su impacto en términos de comunicación, ruego a V.E. que inserte dicho logotipo en los pies de firma del correo electrónico del personal de esta Embajada o Consulado. Se remite adjunta plantilla a los efectos oportunos. Asimismo, el logotipo debe utilizarse en los actos que, eventualmente, organice esa Embajada o Consulado en el marco de dicha conmemoración, a cuyo respecto esta Subsecretaría remitirá próximamente un Telegrama circular. Se adjunta el logotipo en diversos formatos, así como su manual de aplicación. Finalmente, se solicita que todas las Unidades que hagan uso en dichos actos del logotipo lo comuniquen a la siguiente dirección de correo electrónico: 80aniversarioexiliorepublicano@mjusticia.es».

De dicha circular podían sacarse la conclusión de que se había endurecido el tono y se anunciaba el envío de un «telegrama circular» que necesariamente debería haber ido firmado por el titular del departamento, Josep Borrell, a diferencia de la primera circular sin el nombre de nadie refrendándola. Ésta primera carta circular del 2 de marzo conminaba ayer por la mañana a informar al Ministerio de Justicia del cumplimiento de la orden que se haga como forma de fiscalizar quién obedece y quién no. Se da la coincidencia de que la subsecretaría del Ministerio de Justicia está ocupada en este momento por una diplomática, Cristina Latorre, que es la encargada de la exhumación de los restos del general Franco.

Reacciones

Cabe entender que el anunciado telegrama del ministro Borrell no llegará finalmente a embajadas y consulados tras la circular de retractación del Ministerio después de las reacciones que ayer no se hicieron esperar. Fernando Villalonga es un diplomático que fue en su momento secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica y hasta la llegada de Borrell al Palacio de Santa Cruz fue embajador en Brasil. Fue destituido de ese cargo tras sólo nueve meses ocupándolo y en la actualidad está en el pasillo del Ministerio. Villalonga realizó uno de los centenares de comentarios que mereció la noticia en ABC.es y después lo ratificó de palabra a este periódico: «Yo no pienso enviar ningún correo con la bandera republicana. ¡Viva el Rey! Además, a mi abuelo nos lo entregó mutilado esa República comunista y a tres tíos fusilados… los cuatro en un “paseíllo” (sin juicio). En casa se perdonó y nunca más se habló de ello».

Otro diplomático que se manifestó a ABC, fue Melitón Cardona, ex embajador en Dinamarca, a quien durante la Presidencia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el ministro Miguel Ángel Moratinos nombró embajador en misión especial para la Reforma Integral del Servicio Exterior. Un cargo que implicaba la máxima confianza. Cardona declaró que «esto es una desviación de poder. Un uso de la Administración para fines que no son los suyos. Una violación del derecho del funcionario a neutralidad política».

Una manifestación más de ese malestar la hizo Inocencio Arias, quien además de haber sido embajador en la ONU reúne la singular característica de haber sido director de la OID con la UCD, el PSOE y el PP. Arias declaró a ABC que «no deja de ser una «machada» considerable, una niñería muy sanchista. Demagógica y electoralista. ¿Por qué no se hizo algo así, en el Quinto Centenario de nuestra llegada a América? Y puestos a desagraviar, ¿porqué no en el aniversario de Paracuellos o conmemorando el asesinato, subrayo asesinato, de 8.000 sacerdotes? ¿No eran también sucesos penosos? ¿Hay una sola memoria histórica? A Sánchez le dicen: los que se cabreen con esto no te iban a votar y, a lo mejor, con el buenismo, cazas algún voto de viejos socialistas descarriados. Por dos docenas de votos Sánchez vende su primogenitura aunque esto ahonde más la división de España y tal vez fragilice, no lo sabemos, la imagen de la Monarquía en momentos que sufre embates serios. Al Rey Felipe no le deben entusiasmar estas sandeces».