La trayectoria de Alfredo Pérez Rubalcaba, en vídeo - ABC Multimedia

Rubalcaba, la voz de los Gobiernos socialistas y el hombre para los peores momentos

El político socialista lo ha sido todo durante su trayectoria y solo le faltó ser presidente. Tras su retirada de la política volvió a ser profesor de Químicas en la Complutense

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MadridActualizado:

La historia del PSOE en las últimas tres décadas no puede escribirse sin mencionar a Alfredo Pérez Rubalcaba. Ministro y portavoz con Felipe González en los estertores de su mandato, vicepresidente y portavoz con José Luis Rodríguez Zapatero como última carta de un Gobierno a la deriva y finalmente candidato de un partido que pagó en sus carnes la gestión de la crisis económica.

Esa derrota en las elecciones de 2011 no fue el final de su carrera política. Al contrario, después de mucho tiempo como eterno lugarteniente, logró la victoria en un Congreso del PSOE para tomar las riendas del partido.

Rubalcaba fue el líder del PSOE desde febrero de 2012 hasta julio de 2014, cuando se celebró el Congreso que coronó a Pedro Sánchez como nuevo líder. Fue entonces cuando volvió a su puesto como profesor de Químicas en la Universidad Complutense después de muchas décadas en el servicio público. Rubalcaba anunció su retirada tras el mal resultado del PSOE en las elecciones europeas de 2014, en las que surgió el fenómeno electoral de Podemos.

Fue ministro de Interior entre 2006 y 2011, y en las filas socialistas es la figura referencial cuando se habla del cese de la violencia por parte de la banda terrorista ETA. Como vicepresidente es muy recordada su gestión de la huelga de los controladores aéreos.

Con Felipe González fue ministro de Educación y Ciencia (1992-1993) y ministro de la presidencia y portavoz (1993-1996). En los primeros tiempos del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2006) fue el portavoz de los socialistas en el Congreso de los Diputados. Hasta que Zapatero lo convirtió en ministro de Interior (2006-2011).

El presidente recurrió a él en octubre de 2010, era el mejor valorado en los sondeos, para reactivar la imagen del Ejecutivo nombrándolo vicepresidente y portavoz, puestos que ocupó apenas ocho meses. Tuvo que abandonarlos para ser el candidato socialista en esas elecciones.

Rubalcaba fue así el hombre al que el PSOE recurrió en sus peores momentos, en los estertores de los Gobiernos de González y Zapatero. Pese a perder las elecciones de 2011 de forma muy contundente, el partido confió en él para tomar los mandos del partido. Su mandato como líder socialista tuvo que gestionar la travesía por el desierto de un partido aquejado por la gestión del anterior Gobierno socialista.

En los últimos tiempos se encontraba alejado de la política. Rechazó una oferta de Sánchez para ser el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid. Y es que era el sector afín a su figura y a lo que él representaba el que más distanciado estaba de la actual dirección de Pedro Sánchez.