La juez que instruye el caso máster en Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, en imagen de archivo
La juez que instruye el caso máster en Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, en imagen de archivo - ABC

El TS se pronunciará en otoño sobre los estudios de Casado

La juez de Instrucción tomaría declaración al presidente del PP si el Alto Tribunal se lo pide

MadridActualizado:

El Tribunal Supremo tardará, al menos, un mes y medio o dos en pronunciarse sobre el máster de Pablo Casado. Así lo han afirmado a ABC fuentes jurídicas de toda solvencia, que recuerdan que el asunto, aunque comience a verse en la Sala Segunda en septiembre, empieza ahora un nuevo proceso que podría dilatarse hasta el otoño.

Como se ha venido informando, la juez que instruye el caso en Madrid, la titular número 51, Carmen Rodríguez-Medel, tras solicitar formalmente al Congreso de los Diputados la condición de aforado del presidente del PP, elevó una exposición razonada al Alto Tribunal solicitando que cite a Casado como investigado. En el escrito, la magistrada expone y argumenta los indicios de delito que aprecia en la actuación del líder del PP. Pero este mes de agosto solo se encuentra en funcionamiento la llamada sala de vacaciones del Tribunal Supremo, un equipo de jueces que solo tramita causas urgentes, como aquellas con preso.

Está previsto que la solemne apertura del año judicial sea el 10 de septiembre. Cuando el Alto Tribunal reciba el asunto, solicitará a la Fiscalía del Supremo que elabore un informe en el que explique si apoya o no admitir el asunto, lo que puede tardar desde días hasta semanas; no es vinculante, aunque en algunas ocasiones el tribunal y el Ministerio Público van de la mano.

Entonces, decidirá la Sala de Admisión, presidida por Manuel Marchena y que completan otros cuatro jueces. El asunto podría irse a octubre o incluso noviembre. «Mínimo, un mes desde septiembre», aclaran fuentes jurídicas.

A partir de ahí, las opciones son varias. Desde que se decida el archivo (lo cual es lo menos probable) o se acuerde citarle, a que el Supremo devuelva el caso al juzgado de Instrucción y le pida más diligencias, algo que haría inmediatamente, como la investigación de los archivos del ordenador de Casado donde supuestamente redactó los trabajos del máster (que presentó ante los medios de comunicación); o que el Alto Tribunal pida a Rodríguez-Medel que le ofrezca declarar. Nunca como investigado, cosa que tendría en todo caso que hacer la máxima instancia judicial. Hasta el momento, el presidente del PP no ha querido personarse en la causa, aunque la instructora no puede extralimitarse de sus funciones y solicitárselo, al ser diputado.

En cuanto a la imputación por cohecho impropio, carece de fuerza en tanto en cuanto habría prescrito; no sería así con la prevaricación administrativa a extraños (en este caso, sobre el director del curso, Enrique Álvarez Conde), penada con hasta diez años de inhabilitación. En esa situación, precisamente, se encuentran tres de las compañeras de clase de Casado.

Ayer, el líder popular se manifestó sobre la polémica. Dijo que, después de cuatro meses dando explicaciones, es el momento ahora de «defender su inocencia», y no proporcionarlas en los medios. «Colaboraré como vengo haciendo hasta ahora, pero de esta cuestión ya he dado suficientes explicaciones, las últimas en la rueda de prensa que di antes de irme a Colombia, y no voy a dar ninguna más. En un estado de derecho no hay que demostrar la inocencia, sino que alguien tiene que demostrar la culpabilidad y se está invirtiendo la carga de la prueba», dijo.