PP y Cs critican los «escraches» del PSOE andaluz al nuevo presidente de la Junta: «Es muy rancio»

Teodoro García y Rivera dicen que el PSOE «no ha entendido» el resultado «democrático salido de las urnas»

MadridActualizado:

PP y Ciudadanos han cargado contra las protestas convocadas ante el Parlamento andaluz durante la sesión de investidura de Juanma Moreno, que han sido alentadas por el PSOE andaluz.

Según ha denunciado el secretario general del Partido Popular, Teodoro García, «parece que el PSOE no ha entendido» el resultado «democrático salido de las urnas».

En declaraciones a los periodistas antes del acto de apertura del Aeropuerto Internacional de Murcia, el líder «popular» ha lamentado la convocatoria de estas movilizaciones con el apoyo del PSOE, y ha considerado «una pena» la falta de «calidad democrática» de ese partido.

Ha criticado el «silencio» de los socialistas cuando algunos de sus líderes andaluces «gastaban en corrupción» y la forma en que se movilizan ahora contra el pacto de investidura que llevará a la presidencia de Andalucía al líder del PP en la comunidad, Juanma Moreno.

Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha señalado que Susana Díaz «no asume que es el gobierno saliente» en Andalucía. Intentar impedir el gobierno «constitucionalista» de Ciudadanos y PP «con escraches y fletando autobuses» ante el Parlamento andaluz es algo «muy rancio».

Rivera, que ha participado hoy en un encuentro organizado por la Cadena Ser en Málaga, ha manifestado que Andalucía «no es del PSOE, es de los andaluces», por lo que ha pedido al gobierno en funciones que «haga un traspaso de poderes limpio», y que «no haga trampas» ni tenga «miedo a la auditoría» porque «si lo ha hecho todo bien no va a pasar nada».

«A lo mejor lo que pasa es que algunos están preparando su coartada para cuando les llegue la auditoría o empecemos a desmantelar una administración paralela o a hacer políticas reformistas», ha referido.

Ha admitido que le gustaría ver al partido que ha gobernado 37 años la comunidad «deseando suerte» al gobierno entrante y ha demandado que «acepte la derrota» y les dejen «trabajar».