Podemos se quedará en el «gallinero» del Congreso

El partido de Iglesias no hace los deberes y acude a la reunión de la Mesa sin acuerdo previo con el resto de los partidos

MadridActualizado:

Pese al escándalo que, según Podemos, suponía la semana pasada que la Mesa del Congreso no les adjudicara ningún asiento en el hemiciclo en la primera fila tras el Gobierno, la formación morada ha acudido hoy a la nueva reunión de la Mesa sin los deberes hechos. El grupo que encabeza Pablo Iglesias tiene hoy la oportunidad de someter a la Mesa la reconsideración de los espacios, pero según ha reconocido el secretario cuarto, Marcelo Expósito, de En Comú-Podem, los dos representantes de la formación morada acuden a la reunión sin haber alcanzado un acuerdo previo con el resto de los grupos, lo que impedirá la revisión de los escaños.

La semana pasada, el portavoz parlamentario de Podemos, Íñigo Errejón, presentó formalmente al presidente del Congreso, Patxi López, una propuesta alternativa de reparto que permitía que Podemos tuviera tres asientos en la primera fila del tercio izquierdo, tras el banco azul, a costa del PSOE que perdía este terreno. El resto de los grupos conservaban prácticamente igual sus espacios y ERC se adelantaba también a la primera fila.

Sin embargo, y pese a denunciar por activa y por pasiva la importancia de su colocación en el hemiciclo, el grupo parlamentario de Podemos no se ha preocupado de llegar a un acuerdo con el resto de los grupos que permitiera que hoy su propuesta saliera adelante en la reunión de la Mesa. No se sabe si por estrategia, para erigirse como los eternos «agredidos» por el resto de los grupos , o por desconocimiento del trabajo parlamentario, lo cierto es que la formación que lidera Pablo Iglesias ha dedicado más tiempo esta semana a quejarse ante los medios de comunicación de su colocación en el hemiciclo que a trabajar, buscando un acuerdo parlamentario, para cambiarlo.

La vicepresidenta primera del Congreso, la popular Celia Villalobos, ha recordado esta mañana a la entrada a la reunión de la Mesa que «la condición sine qua non» para cambiar el reparto del hemiciclo es «que hubiera acuerdo entre los grupos».