Varios militares asisten a la inauguración del curso 2017/2018 de la Academia de Infantería en una imagen de archivo
Varios militares asisten a la inauguración del curso 2017/2018 de la Academia de Infantería en una imagen de archivo - Luna Revenga

La justicia paraliza la repetición de las oposiciones militares afectadas por la polémica de los tatuajes

El Ministerio de Defensa había dictaminado que los opositores deberían repetir las pruebas a partir de mañana

MadridActualizado:

La polémica generada en torno a la decisión de repetir las pruebas de ingreso en el Cuerpo Militar de Sanidad, especialidad de psicología, después de que se readmitiese a dos mujeres aspirantes que fueron rechazadas inicialmente por lucir tatuajes en una pierna y un pie, ha contemplado hoy una nueva vuelta de tuerca. El Ministerio de Defensa, por orden judicial, ha tenido que suspender la repetición de pruebas.

La orden judicial dictada por la Sección 8º de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha concluido que, como medida cautelar, se proceda a la suspensión «con carácter de urgencia» de unas pruebas que afectan a 130 personas y que estaban previstas que se iniciasen mañana en la Escuela Militar de Sanidad.

Esta medida se produce después de que diferentes opositores que consideraban que la repetición de las pruebas les perjudicaría, interpusiesen un recurso ante el tribunal madrileño. Además, a finales de julio, los siete favoritos para acceder a los puestos de ingreso directo para el puesto de psicólogo militar también protestaron a través de Change.org por la paralización de la convocatoria. Estos candidatos consideran que son los mejor posicionados para lograr la plaza debido a que, con la convocatoria finalizada (únicamente quedaba por saberse los nombres que compondrían la lista de admitidos), las notas parciales de las pruebas ya eran conocidas por los opositores y, con estas valoraciones en mano, se veían ganadores.

Cese del subdirector de Reclutamiento

Este nuevo capítulo de la polémica en torno a la oposición para los puestos ofrecidos de psicólogo militar se produce tan sólo un día después de que ayer, martes, se publicase en el Boletín Oficial del Estado el cese del subdirector de Reclutamiento y Orientación Laboral, el vicealmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba.

Los tatuajes desencadenantes de esta polémica representan algo que, en las bases de la oposición, estaba terminantemente prohibido debido a la uniformidad de falda que a veces deben utilizar las militares mujeres. Por consecuencia de esta norma, se vetó la posibilidad de opositar a dos mujeres que contaban con tatuajes en la pierna y en el empeine en cuanto fueron observados por los responsables. El conflicto arrancó cuando estas solicitaron su readmisión después de denunciar el hecho al percibirlo como una injusticia ya que los tatuajes no se verían si utilizasen pantalones.

Ante los recursos presentados, la ministra de Defensa, Margarita Robles, subrayó «su firme compromiso con la igualdad de mujeres y hombres en el Ejército» y anunció que cambiarían la normativa de cara a las futuras convocatorias para evitar la discriminación de las mujeres en las Fuerzas Armadas. Con esta modificación de las bases, Robles pretendía que solo se vetarán los tatuajes que sean visibles con el uniforme utilizado por ambos sexos.

Como solución, a pesar de que todas las pruebas ya habían sido culminadas por los opositores, el Ministerio de Defensa procedió a la readmisión de las dos excluidas y tomó la decisión de que todos los candidatos repitiesen de forma conjunta las pruebas. Ahora, tras la decisión judiciar de cancelar esta repetición, los 130 opositores afectados se quedan a la deriva, sin saber a ciencia cierta cuales serán los siguientes pasos de la justicia o del ministerio y sin la menor idea de lo que les deparará el futuro más inmediato en las Fuerzas Armadas.