Fotograma del juicio del «procés» en su jornada número 35, hoy
Fotograma del juicio del «procés» en su jornada número 35, hoy - EP

El exdirector de los Mossos dice que dimitió al sentirse «incómodo» ante posibles presiones

Batlle, a quien sustituyó el hoy procesado Pere Soler, defiende el papel de la Policía autonómica ante el referéndum

MadridActualizado:

El exdirector general de los Mossos Albert Batlle ha reconocido este miércoles en el juicio del «procés» que uno de los motivos que le llevaron a presentar su dimisión fue la «incomodidad» ante el escenario que planteaba la convocatoria del referéndum por parte del gobierno de la Generalitat. Batlle, quien presentó su renuncia a Joaquim Forn el 17 de junio de 2017, tres días después de que éste tomara posesión en sustitución de Jordi Jane, ha señalado que nunca dudó de que los Mossos cumplirían en todo momento la legalidad, pasara lo que pasara en el futuro. «Me sentía incómodo sobre el escenario referido al director general de la policía (el suyo propio). No tenía ninguna duda sobre las Mossos. Otra cosa era las presiones que podía recibir yo», ha reconocido a preguntas de la fiscal Consuelo Madrigal.

Pese a coincidir en el tiempo, Batlle ha desvinculado su decisión de la salida del gobierno del consejero Jane, con quien tenía gran sintonía, y la ha achacado, además de a esa «incomodidad», a razones personales y profesionales, entre estas últimas el tiempo que llevaba en el cargo. También ha hablado de «lealtad» hacia el consejero entrante, que tenía derecho a nombrar a su propio equipo.

Enfrentamientos con la CUP

El testigo ha reconocido que en varias ocasiones compartió con Jane su malestar con la situación que se estaba viviendo en Cataluña, especialmente por el acoso que le estaba sometiendo alguno de los partidos que apoyaba al gobierno de la Generalitat, como la CUP, «con quien tuve enfrentamientos incluso en sede parlamentaria», ha dicho.

Batlle, a quien sustituyó en el cargo Pere Soler, para quien la Fiscalía pide 11 años de cárcel por el delito de rebelión (un delito por el que también se sentará en el banquillo el mayor Trapero), ha defendido ante el tribunal el papel de los Mossos, que «siempre se han debido al cumplimiento de la ley». «No hubiera aceptado nunca reticencias en el cumplimiento de la obligación de los Mossos. Yo no tenía ninguna duda de cuál sería su comportamiento futuro», ha dicho.

El exdirector de los Mossos ha reconocido que fue él quien propuso el nombramiento de Trapero como mayor del cuerpo, y, a preguntas de la defensa de Forn, que intenta de desvincular las decisiones operativas de las políticas, ha señalado que la llegada del nuevo consejero no supuso ninguna modificación en la estructura del cuerpo. También que al menos durante el tiempo en el que él fue director de los Mossos, el consejero de Interior estaba puntualmente informado de las instrucciones u órdenes que partían de la autoridad judicial o de la Fiscalía.