El ciberactivista Julian Assange, en el balcón de la embajada de Ecuador en Londres
El ciberactivista Julian Assange, en el balcón de la embajada de Ecuador en Londres - ABC

Ecuador no retirará el asilo político a Assange, aunque rompa su compromiso sobre Cataluña

La canciller Espinosa asegura a ABC que el ciberactivista podrá seguir en la Embajada mientras corra peligro su seguridad

MadridActualizado:

El Gobierno de Ecuador no procederá a retirar el asilo político concedido al ciberactivista Julian Assange, aunque este no cumpla plenamente su compromiso de no inmiscuirse en los asuntos internos de España. Esa idea se desprende de las manifestaciones hechas ayer a ABC por la canciller ecuatoriana, María Fernanda Espinosa, quien aseguró que Assange, que lleva cinco años refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres, podrá permanecer en ella mientras su seguridad pueda correr peligro.

A instancias del Gobierno español, las autoridades ecuatorianas advirtieron, primero en septiembre y, después, el 22 de noviembre a Assange de que se abstuviera de pronunciarse sobre la crisis en Cataluña y le recordó la «obligación» que tiene de no dañar las relaciones internacionales con territorios como España, con el que el país sudamericano mantiene «lazos históricos y culturales».

Pese a todo, Assange, aunque moderó su actividad, ha continuado pronunciándose con gran asiduidad en su cuenta de Twitter sobre aspectos relacionados con Cataluña, siempre apoyando el proceso independentista, divulgando las actividades de los políticos encarcelados acusados de sedición o criticando actuaciones del Gobierno español.

Tal vez por ello, el Gobierno ecuatoriano, según desveló ayer en Madrid el presidente Lenín Moreno, de visita oficial en España, ha hecho que Assange haya «firmado» un «compromiso» de no inmiscuirse en la crisis catalana. Hablando en la tribuna de Efe, en Casa América, Moreno recordó que la condición de asilado que tiene Assange «no le permite opinar» ni sobre la política ecuatoriana ni sobre la de países amigos

El mandatario ecuatoriano, que ha tenido que lidiar con la incomodidad de esta situación en sus encuentros con el Gobierno español y en sus declaraciones ante la prensa, subrayó que Ecuador ha sido «extremadamente generoso» con Assange, de manera que espera «correspondencia a ese comportamiento».

Lenín Moreno se encontró con la «patata caliente» del refugio de Assange en la Embajada en Londres, heredada del Gobierno de Rafael Correa, y estudia la manera de resolver el problema. Sin embargo, ayer el presidente ecuatoriano insistió en que «con independencia de lo que haya hecho -dijo- debemos defender su vida».

Al término de la intervención de Moreno, ABC preguntó a la canciller Espinosa, que le acompañaba, si, en el caso de que Assange no cumpliera su compromiso, podría serle retirada su condición de refugiado. La ministra respondió que «mientras haya peligro para la seguridad de Assange, podrá seguir en la Embajada».