El empresario Tolo Cursach, acompañado por uno de sus abogados, en una imagen de archivo
El empresario Tolo Cursach, acompañado por uno de sus abogados, en una imagen de archivo

Detenidos dos policías que habrían filtrado a los medios datos sobre el caso Cursach

Los agentes arrestados, que han quedado ya en libertad provisional, deberán responder en su momento por un presunto delito de revelación de secretos

Palma de Mallorca Actualizado: Guardar
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La Policía Judicial ha detenido este martes por la mañana a dos antiguos agentes del hoy extinto Grupo de Blanqueo de Capitales de la Policía Nacional de Palma, por un presunto delito de revelación de secretos. Al parecer, ambos podrían haber filtrado a diversos medios una parte del sumario del denominado caso Cursach. A primera hora de la tarde, los dos policías han quedado ya en libertad con cargos.

Cabe recordar que en el caso Cursach se investiga, esencialmente, la existencia de una supuesta trama de corrupción policial, política y empresarial, cuyo presunto impulsor sería el magnate mallorquín Tolo Cursach, quien durante décadas fue el principal empresario del sector del ocio nocturno de Baleares. El actual instructor del proceso, el juez Miquel Florit, abrió el pasado año una pieza separada para indagar acerca de las filtraciones periodísticas habidas desde hace tiempo en el marco de esta macrocausa. Por orden del juez, agentes de Asuntos Internos iniciaron una investigación para intentar averiguar quiénes habrían estado detrás de dichas posibles filtraciones. Las primeras sospechas recayeron sobre el antiguo Grupo de Blanqueo de la Policía, cuyos miembros llevaron el peso de la investigación del caso Cursach durante años. En ese contexto, la citada unidad estuvo siempre en contacto permanente con el primer instructor de la causa, el juez Manuel Penalva, y con el fiscal Miguel Ángel Subirán.

Los dos agentes arrestados inicialmente este martes son una inspectora y un subinspector de la Policía Nacional, que habían sido detenidos en Madrid y en Palma, respectivamente. Ambas detenciones se sumaban a las que ya hubo el pasado mes de diciembre de otros dos antiguos miembros del Grupo de Blanqueo, el exjefe de dicha unidad y un agente, igualmente por un presunto delito de revelación de secretos. Tras acogerse estos dos últimos efectivos a su derecho a no declarar, quedaron en libertad con cargos, a la espera de comparecer en un futuro ante el juez. De este modo, los cuatro policías citados se encuentran ahora mismo en situación de libertad provisional.

Una causa compleja

En el marco de la misma pieza separada del caso Cursach abierta por presunta revelación de secretos, el juez Florit había ordenado también en diciembre la incautación de material y documentos al periodista de «Diario de Mallorca» José Francisco Mestre y a la redactora de Europa Press en Palma Blanca Pou, que han sido dos de los profesionales que han venido informando de manera regular sobre el caso Cursach. Con posterioridad, el pasado mes de enero, Mestre y Pou recuperaron todo el material que les había requisado la Policía Nacional por orden del magistrado, incluidos sus respectivos teléfonos móviles. La devolución de ambos teléfonos a dichos periodistas había sido decretada poco antes por el propio juez Florit, quien además certificó que los móviles no fueron finalmente abiertos y que sus contenidos tampoco fueron examinados.

En cualquier caso, ya en diciembre «Diario de Mallorca» y Europa Press habían presentado una querella conjunta contra Florit, como presunto autor de los delitos de prevaricación judicial, contra la inviolabilidad del domicilio y contra el secreto profesional de los periodistas. Dicha querella fue admitida a trámite poco después por el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB). Con posterioridad, los mismos demandantes solicitaron que la querella fuera ampliada contra el fiscal Anticorrupción Juan Carrau, ya que, según «Diario de Mallorca» y Europa Press, Carrau habría avalado la incautación de los móviles requisados por el juez Florit. La ampliación de la querella contra el fiscal ha sido denegada esta misma semana por el TSJIB, por lo que la investigación ya en marcha se centrará finalmente sólo en el juez.

El caso Cursach cuenta hoy con diversas piezas separadas, además de la ya mencionada por presunta revelación de secretos. Por lo que respecta a la pieza principal, que será dilucidada en los próximos meses, en ella la Fiscalía Anticorrupción pide ocho años y medio de prisión para Cursach por los presuntos delitos de integración en grupo criminal, cohecho, coacciones y prevaricación. El Ministerio Público quiere que en el marco de dicha pieza principal se sienten también en el banquillo otras 23 personas, entre ellas empleados de Cursach, funcionarios y una quincena de policías locales de Palma. Este será el segundo juicio al que se enfrente el magnate mallorquín. Cabe recordar que en junio del pasado año Cursach fue condenado a ocho meses de cárcel por un delito de tenencia ilícita de armas. En la actualidad, se encuentra en situación de libertad provisional, tras haber abonado la fianza de un millón de euros exigida por la Audiencia Provincial de Palma.