Pere Soler, a su llegada a la Audiencia Nacional
Pere Soler, a su llegada a la Audiencia Nacional - EP

La juez Lamela deja en libertad con medidas cautelares al exjefe político de los Mossos

El ex director general de los Mossos Pere Soler deberá comparecer cada 15 días. La Fiscalía pidió fianza de 100.000 euros

MadridActualizado:

La juez Carmen Lamela ha dejado en libertad con comparecencias quincenales al ex director general de los Mossos Pere Soler tras declarar esta mañana en la Audiencia Nacional. La Fiscalía había pedido a la magistrada que le dejara en libertad bajo fianza de 100.000 euros. Soler, jefe directo del exmayor de los Mossos Josep Lluìs Trapero.

Lamela ha adoptado esta decisión tras tomar declaración como investigado a Soler durante dos horas y cuarto en el marco de la causa en la que investiga por sedición la actuación de los Mossos el 1-O. De igual forma, la juez ha dejado en libertad con comparecencias quincenales al exsecretario de Interior César Puig, para quien la Fiscalía había solicitado una fianza de 100.000 euros.

Fuentes jurídicas señalan que ambos se ha desvinculado de cuestiones operativas y de dirigir operativos policiales, y en el caso concreto de Puig, este ha ceñido su labor a «cuestiones presupuestarias y técnicas».

La juez Carmen Lamela investiga los hechos del 20 de septiembre durante los registros en la sede de la Consejería de Economía y también la supuesta pasividad de los agentes el 1 de octubre, la jornada del referéndum ilegal.

Soler sustituyó a Albert Batlle cuando este dimitió poco después de que el exconsejero Jordi Jané abandonara el cargo, y semanas después tuvo que hacer frente a los atentados de Las Ramblas y de Cambrills. De hecho, Soler pasó desapercibido durante aquellos intensos días. César Puig, por su parte, era secretario general de Interior ya con Jordi Jané y no fue relevado del cargo.

Para la Fiscalía, que pidió su imputación a Lamela, ambos fueron «decisivos» en las tomas de decisiones tanto de los dispositivos del 20 de septiembre como del 1 de octubre. En la cadena de mando de los Mossos se sitúan entre el consejero Forn, imputado en el Supremo y en prisión preventiva, y el exmayor Trapero y la intendente Teresa Laplana, hasta ahora los dos únicos imputados en la Audiencia. A juicio del Ministerio Público, no consta que Soler y Puig intentaran evitar el referéndum, sino más bien al contrario: trataron de «engañar» a las autoridades haciendo ver que se cumplían las órdenes dadas por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

«Tanto Pere Soler, como su major, Josep Lluís Trapero, se vieron en la obligación de transmitir la sensación de que acatarían aquella orden cuando en realidad no tenían la más mínima intención de hacerlo, por el contrario, su colaboración en la celebración del referéndum fue más allá de la inactividad y se convirtió en acción a favor de su consumación», señala el escrito remitido el pasado 21 de febrero.

Trapero declaró por tercera vez en sede judicial el 23 de febrero tras imputarle la juez un nuevo delto de sedición, ahora por el 1-O. En su declaración reconoció que se reunió hasta en dos ocasiones con el expresidente Carles Puigdemont los días previos al referéndum para mostrar la preocupación de los Mossos por la seguridad ciudadana en esa jornada, aunque no pidió que desconvocara porque no estaba entre sus funciones.