Albert Rivera, presidente de Ciudadanos
Albert Rivera, presidente de Ciudadanos - EP

Ciudadanos ya ha llamado al PP para empezar a negociar un acuerdo de Gobierno en Andalucía

Albert Rivera insiste en que su candidato debe ser el presidente en coalición con el PP y pide a Susana Díaz su abstención sin querer descartar la participación de Vox

MadridActualizado:

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, anunció este miércoles que su partido llamaría al PP porque ambos partidos «tienen que configurar el cambio de gobierno». La Ejecutiva del partido ha establecido ese mandato que insiste en la presidencia de Juan Marín y la abstención del PSOE como «último servicio» a Andalucia para no bloquear la legislatura y evita descartar los apoyos de Vox.

La Ejecutiva de Ciudadanos ha mandatado a su secretario general, José Manuel Villegas, y a su comité autonómico andaluz para empezar las negociaciones desde la consciencia de que son «la clave para que haya un cambio». Esa posición es la que, por otro lado, les deja expuestos a una enorme tensión, ya que su es necesario el concurso del propio PSOE o de Vox.

La primera premisa que tendrá ese equipo negociador es «que haya cambio» porque los andaluces «votaron cambio y vamos a ejecutar el cambio». Y esa primera premisa condiciona necesariamente la posición negociadora y es el motivo por el que evita descartar públicamente que pueda contar con algún tipo de respaldo de Vox: «Con este mandato me parecería poco responsable descartar cosas», ha contestado Rivera a una pregunta específica sobre si la formación de Santiago Abascal podría llegar a incluirse en ese Gobierno regional. Pero a la vez ha afeado que el líder del PP esté repartiendo ya consejerías.

La segunda premisa de Cs sigue siendo «negociar y conseguir la presidencia de una Junta de Andalucía» en la persona de Juan Marín. Pese a quedar tercero por detrás del PP defienden que el Gobierno regional tiene que estar liderado por «un partido político que haya tenido un espaldarazo en las urnas y no que le hayan quitado votos los andaluces». Rivera cuestiona la figura de Juanma Moreno porque cogió el PP con 50 escaños y lo ha llevado a 26 mientras que Juan Marín empezó con 0 escaños y ahora tiene 21. «La inercia y la dinámica es clara», ha justificado.

Además se ha referido a la corrupción y ha dicho se necesita un presidente «blindado» ante este tipo de casos y «que no tenga que estar pendiente de casos que puedan afectar a la presidencia de la Junta». Por ello ha insistido que «Ciudadanos y Juan Marín representan el cambio mejor que el PP».

Lo que sí ha dejado claro Rivera es que «la prioridad es negociar con el PP» porque «esos dos partidos tienen que configurar el cambio de gobierno». Ha recordado que ambos suman 47 escaños, los mismos que el PSOE en la legislatura anterior. Lo que le lleva a pensar que ese Ejecutivo «puede ser estable».

En Ciudadanos insisten en su baza, que es pedir la abstención del PSOE andaluz. Rivera juega con el estado de ánimo de un partido en shock por el resultado electoral y coquetea con los mensajes que en una y otra dirección pueden llegar de Ferraz y Moncloa.

Rivera ha pedido a Díaz, que hizo campaña preguntando a Cs si iba a bloquear la gobernabilidad, que «ella puede bloquear si no se abstiene» y le ha pedido «un último servicio a Andalucia» permitiendo que arranque la legislatura.