El candidato de Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Íñigo Errejón, valora ante los medios
El candidato de Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Íñigo Errejón, valora ante los medios - EFE

Bescansa y Alegre apoyan a Errejón, pero no irán en su lista

Monedero tacha de «transfuguismo» la decisión del diputado de unirse a Carmena

MadridActualizado:

Después de un divorcio hay que elegir de qué lado se está. Y esto no iba a ser menos entre el núcleo fundador de Podemos. El terremoto provocado por Íñigo Errejón ha empujado a los creadores del partido a posicionarse y el resultado es un tres contra dos. Pasa hasta en las mejores familias.

Los cofundadores de la formación Luis Alegre y Carolina Bescansa, apartados forzosamente de la dirección nacional pese a que en su momento fueron personas muy cercanas a Iglesias, fueron de los primeros en aplaudir el anuncio de Errejón de concurrir bajo el paraguas de Manuela Carmena.

Sin embargo ambos se han visto obligados a aclarar que no participarán activamente en el proyecto del diputado y la regidora madrileña. Durante este fin de semana, Alegre expresó que como «ciudadano madrileño progresista» está «muy ilusionado con Más Madrid», pero dejó claro que no regresará a la política: «No voy a volver a primera línea».

Alegre fue el primer líder del partido en Madrid, y fue víctima de la ola de dimisiones del sector errejonista en marzo de 2016 en uno de los primeros conflictos internos conocidos de la formación. Pero en plena batalla de Vistalegre II, apenas un año después de esos sucesos, Alegre puso negro sobre blanco uno de los principales argumentos de Errejón en una dura carta en la que criticaba al nuevo entorno de Pablo Iglesias.

De hecho ayer, en una tribuna abierta en eldiario.es, Alegre reprochó el verticalismo de Podemos: «La unidad necesaria no se construye desde la cúpula de partidos, como quedó claro tras el bochornoso espectáculo de la suspensión de militancia de los concejales de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid». Y aseguró que «extender el modelo a la comunidad de Madrid es una exigencia».

Bescansa aprovechó las palabras de su excompañero para lanzar la misma aclaración: « Más Madrid ha despertado mi ilusión y mi confianza en que más temprano que tarde cambiaremos nuestro país, pero aprovecho para aclarar que no me voy a presentar como candidata en la lista a la CAM». Su fría relación con Iglesias, y su derrota contra el candidato oficialista en las primarias gallegas, motivaron a Bescansa a anunciar este otoño que dejará su escaño en el Congreso próximamente.

En el polo opuesto se encuentra Juan Carlos Monedero, el único fundador alineado con Iglesias y que ayer lamentó «la falta de responsabilidad» de Errejón con las bases que le votaron. «Aún no sé por qué Errejón, diputado de Podemos, ha organizado una plataforma al margen de Podemos, sin hablar con sus bases y órganos y no ha entregado el escaño», reprochó Monedero, que descalificó el movimiento apuntando al «transfuguismo».

Desde el jueves, Errejón se ha convertido en una suerte de gato de schrödinger: ni está dentro ni fuera de la formación que fundó hace cinco años. El secretario de Organización, Pablo Echenique, aseguró este sábado antes la reunión del Comité de Campaña que el camino es «elegir otro candidato» y «pasar página».

Desde el sector oficialista lo sitúan fuera de la formación de facto. Sin embargo, Errejón no se plantea renunciar. Este fin de semana el candidato de Más Madrid a la Comunidad pidió al partido que «recapacite» y acepte la invitación para presentar una única candidatura. El Consejo de Coordinación se reúne hoy por primera vez tras lo sucedido la pasada semana.