Joan Josep Nuet y Elisenda Alamany
Joan Josep Nuet y Elisenda Alamany

Los aliados secesionistas de Iglesias registran su partido

Los comunes catalanes se dividen dejando en evidencia la fractura en el entorno de Podemos

BarcelonaActualizado:

«Somos como tú, somos gente común, dotándonos de nuevas herramientas para construir una Cataluña nueva. No solo somos nuevos porque hemos nacido hace poco, lo somos sobre todo porque representamos una nueva época». Aunque la autodefinición de Catalunya en Comú presenta a esta coalición de partidos como algo diferente, los hechos demuestran que la confluencia de los partidos del entorno de Podemos, en Cataluña, sigue el patrón que los partidos de extrema izquierda han mantenido, por lo menos, en las últimas décadas. El último ejemplo lo ha escenificado, esta semana, la corriente independentista de los comunes liderada por Elisenda Alamany y Joan Josep Nuet, Sobiranistes, que ha fracturado el grupo en el Parlamento autonómico y se ha registrado como partido en el Ministerio del Interior.

Catalunya en Comú es una coalición formada, principalmente, por varios grupos políticos entre los que están Barcelona en Comú (Ada Colau), Podem (Noelia Bail), ICV (Marta Ribas), EUiA (el propio Nuet) y Equo (Carolina López). Cada uno lidia con sus personalismos y sus corrientes internas, y en el Parlamento de Cataluña se intitula Catalunya en Comú-Podem (CatComú-Podem).

Sin embargo, la tensión política y social creada por los partidos secesionistas también ha arrastrado a los comunes a hostilidades internas, en las que conviven -o así lo hacían hasta la fecha- varias sensibilidades, desde los partidarios a mantener el autonomismo a los que defienden la independencia de la región, pasando por los que optan por fórmulas confederales.

Alamany y Nuet

Alamany, que a partir de la semana que viene formará parte del grupo mixto en el Parlamento autonómico -como diputada no adscrita y compartiendo espacio con la CUP y el PP-, decidió esta semana dejar el grupo de CatComú-Podem, del que había llegado a ser su portavoz en la etapa de Xavier Domènech, quien a su vez decidió dejar la política a principios del pasado mes de septiembre. Alamany siempre ha defendido su independentismo. Ahora lo hará desde el partido Sobiranistes, que hasta este jueves era solamente una corriente interna de CatComú.

A diferencia de Domènech, que dejó la política después de haberse hecho con el liderazgo de Podem, de CatComú, del grupo parlamentario y abandonó el escaño, Alamany de momento mantendrá su acta. No solo eso. Ya ha iniciado los contactos con ERC para explorar posibles acuerdos electorales de cara a la cita del 28 de abril para incluir a Sobiranistes en la candidatura de los de Oriol Junqueras.

Aunque más tímidamente, el camino recorrido por Alamany también lo ha empezado a dar Nuet. Este es el secretario general de Comunistes de Catalunya, formación que a su vez se inscribe en EUiA -la sección catalana de Izquierda Unida- y de la que Nuet es, también, su coordinador general. Nuet es diputado autonómico, está imputado en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por su participación en el procés ilegal -era miembro de la Mesa del Parlamento catalán- y lidera, con Alamany, Sobiranistes. Ayer, defendió que para las elecciones generales se configure un Frente de Izquierdas en Cataluña formado por los comunes, ERC y la CUP: «Sociológicamente, este polo electoral tendría suficiente peso para darle la vuelta a la foto del país que resultará de estas elecciones».

Líder Colau

Este último vaivén se suma al hiperliderazgo de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y líder -desde la salida de Domènech- de CatComú, además de BComú. Colau ha mantenido, desde los orígenes del movimiento de los comunes, diferencias de fondo con Pablo Iglesias, secretario general de Podemos. El interés de este por crear una sola marca en Cataluña -preferiblemente con el color morado de su partido- ha chocado siempre con la intención de Colau, partidaria de mantener distancias (programáticas y organizativas) con Podem. De ahí la reinvención de una coalición como CatComú, en la que se integran todos los grupos del espacio ideológico de los comunes con Podem.

Por su parte, ICV, que mantiene la herencia del PSUC, y que ahora lideran Marta Ribas y David Cid, con Ernest Urtasun como punta de lanza y proyección mediática desde su escaño en el Parlamento Europeo, está por la labor de integrarse en CatComú. Al margen queda Equo, cuyo peso en el mundo comunes es totalmente residual.

Las divisiones, un vicio histórico de la extrema izquierda en la etapa democrática española de finales del siglo XX, se acentúan en Cataluña cuando el independentismo entra en juego.