El secretario de Organización, José Luis Ábalos, estrecha la mano a Carlos García Adanero, portavoz de Navarra Suma , ante el diputado de la misma formación, Sergio Sayas - Jaime García | Vídeo: ATLAS

Ábalos se enmienda y explica que no puede descartar que Podemos entre porque no depende de él

El secretario de Organización destaca la actitud «positiva» de UPN, PNV y Compromís para la gobernabilidad de España

Actualizado:

Nuevo escenario político. La reunión que ayer mantuvo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha definido un nuevo tablero de juego de cara a las negociaciones para la investidura. Sánchez se ha convencido de que la ansiada abstención de la formación naranja no se producirá y su estrategia pasa ahora por centrarse «en contar con quienes quieren contar», según ha resumido el secretario de Organización, José Luis Ábalos.

Con estas cartas, el ministro de Fomento ha abierto la puerta a que Podemos entre en el nuevo gobierno: «No descarto nada». Unas declaraciones que luego ha tenido que matizar. No ha querido entrar en detalles del posible Ejecutivo de colaboración sobre el que ha dicho que «no es un modelo cerrado» y que, por tanto, «cualquier modelo de cooperación -como el modelo valenciano- entra en el modelo de cooperación. Ahora veremos cuál es el planteamiento que ofrecemos en España», ha señalado en referencia al pacto que posiblemente acaben cerrando Pedro Sánchez y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. A última hora de la jornada, sin embargo, el hombre fuerte del PSOE en el Congreso ha tenido que enmendar sus palabras: «No he querido decir eso, yo no puedo descartar nada que no dependa de mi».

Ábalos ha justificado el giro discursivo en la citada reunión con Rivera. «Después de la primera ronda tenemos claras algunas cuestiones. Hay quienes han manifestado que no van a colaborar y quienes han manifestado que van a colaborar. Y uno tiene que contar con quienes quieren colaborar y no con quienes han dicho que van a complicar las cosas», ha explicado en rueda de prensa con un evidente tono de resignación.

Sobre una abstención de ERC

También aclaró el ministro de Fomento sus declaraciones sobre la abstención de ERC en la sesión de investidura. Ábalos cambió por la mañana el enfoque en la cuadratura de los apoyos que necesitará Sánchez. Y si hasta ahora la apuesta era lograrlos orillando a los partidos independentistas, el objetivo ahora es superar la votación ya sea en primera o en segunda votación. «Eso nos aboca a la realidad y a los números», ha señalado, antes de subrayar que todos los diputados cuentan igual «aritméticamente». Una posición que puede interpretarse como el fin del veto a los independentistas.

Al final de toda la ronda de contactos, ha matizado sus palabras sobre que no descarta el escenario de que la investidura salga finalmente adelante gracias a la abstención de los independentistas. «No puedo descartar nada que no depende de mí. No sé lo que van a hacer los demás», ha dicho.

Éstos han sido los mensajes lanzados tras reunirse este miércoles en las dependencias socialistas del Congreso con los portavoces del PNV, Aitor Esteban; Compromís, Joan Baldovì, y Navarra Suma, Carlos García Adanero. Unas conversaciones de las que no ha sacado una mala impresión sino todo lo contrario ya que, según ha subrayado, han sido «muy fructíferas» y han estado dirigidas al «entendimiento», incluyendo el intercambio de «puntos de vista sobre la gobernabilidad de España» y «contenidos concretos». El ministro ha insistido en la «actitud colaborativa» y «positiva para entenderse» de estos tres portavoces.

Cada portavoz regional ha trasladado a Ábalos cuál es el precio de su apoyo, concentrado en «propuestas que tienen que ver con las necesidades de estos territorios». Y el ministro se ha comprometido a darles una respuesta la semana que viene, en el transcurso de una nueva ronda de reuniones. Después, los partidos serán los que tendrán la palabra sobre si aceptan o no la oferta socialista aunque el ministro se ha mostrado confiado. «Hay más voluntad de construir numéricamente que de obstruir y eso es una nota esperanzadora», ha destacado a modo de conclusión del escenario político. «Podemos alargar el proceso, poner todos los palos en la rueda pero con estas cuentas es mucho mas difícil cualquier otra alternativa al presidente Sánchez».

En cuanto a fechas de la investidura, el dirigente socialista ha negado cualquier plan definido para celebrar el debate a primeros de julio y ha insistido en que el objetivo es formar gobierno «en el menor tiempo posible».