«Marines» de EE.UU. en un ejercicio en Morón el 6 de diciembre de 2013, al fondo la aeronave «Osprey»
«Marines» de EE.UU. en un ejercicio en Morón el 6 de diciembre de 2013, al fondo la aeronave «Osprey» - DOD
DEFENSA

España y EE.UU. negocian desde diciembre ampliar la base de Morón

Obama impulsa el valor estratégico del enclave sevillano tras cerrar quince instalaciones militares en Europa

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Un equipo dirigido por el Departamento de Estado de EE.UU. visitó España en diciembre para iniciar las negociaciones con el Gobierno español con el objetivo de reforzar el papel de la base de Morón de la Frontera (Sevilla) como instalación permanente de los «marines» para reaccionar ante crisis en el norte de África, informan a ABC fuentes solventes.

De este modo -y justo en el momento en que EE.UU. ha anunciado el cierre de 15 instalaciones militares en Europa-, el Pentágono quiere impulsar el valor geoestratégico de la base sevillana del Ejército del Aire que desde abril de 2013 acoge la denominada «Fuerza Especial Tierra-Aire de Respuesta de Crisis» del Cuerpo de Marines» (SP-MAGTF).

El ataque a Bengasi

Este grupo de respuesta rápida en suelo español fue ideado con el propósito de evitar otra crisis como la acontecida en el consulado estadounidense de Bengasi (Libia) en cuyo asalto murieron el 11 de septiembre de 2012 el embajador en Libia, Christopher Stevens, y otros tres ciudadanos estadounidenses.

Al inicio del despliegue, la fuerza estadounidense en la base de Morón de la Frontera la formaban 550 efectivos, una cifra elevada posteriormente -tras una petición al Gobierno español- a 850 «marines», con un máximo de 1.100 en los periodos de relevos.

Esta unidad está organizada como un ente totalmente autónomo con capacidad de fuego, comunicaciones y transporte. Cuenta en la actualidad con 12 aeronaves de despegue vertical MV-22 «Osprey» (inicialmente eran solo seis), cuatro aviones de reabastecimiento en vuelo KC-130 «Super Hercules» (dos iniciales) y otra aeronave de apoyo que se sumó al despliegue tras el acuerdo de ampliación anunciado en marzo del pasado año.

Ejercicio de los «marines» con la aeronave MV-22 «Osprey»
Ejercicio de los «marines» con la aeronave MV-22 «Osprey»

En estos21 meses de despliegue los «marines» de Morón de la Frontera reaccionaron con efectivos en Yibuti para posicionarse ante cualquier eventualidad en el conflicto de Sudán del Sur, evacuando finalmente a personal en la Embajada en Juba; participaron en ejercicios de entrenamiento bilaterales en países africanos como Senegal; y evacuaron a diplomáticos de la Embajada de Libia este pasado verano.

Pero si ha habido una misión que ha escenificado la importancia geoestratégica de esta base española ha sido la crisis del ébola, ante la cual EE.UU. canalizó su despliegue a través de Morón de la Frontera contando con la sinergia naval de la base de Rota.

Ahora EE.UU. quiere convertir esta base del Ejército del Aire -una de las dos que mantiente en suelo español tras el convenio de 1988- en una de sus «joyas» de su despliegue militar en Europa. Máxime tras anunciar cierres o disminución de su actividad en bases de Alemania, Reino Unido, Portugal, Italia, Holanda y Bélgica.

La carta de Hagel

«EE.UU. ha pedido al Gobierno español la permanencia de esta fuerza especial a largo plazo. Con ese fin, EE.UU. ha comenzado las negociaciones con el Gobierno español para añadir una enmienda al actual Convenio de Cooperación de la Defensa, que rige nuestra relación bilateral militar», indican fuentes diplomáticas estadounidenses que evitan pronunciarse sobre un aumento del número de efectivos en la base de Morón de la Frontera en caso de que se alcance el esperado acuerdo para su permanencia «a largo plazo».

El interés del Pentágono por convertir la base sevillana en permanente fue formalmente iniciado por el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, quien envió una carta al Ministerio de Defensa español exponiendo tal propósito, tal y como informó el diario «El País». Ahora los ministerios de Defensa y Exteriores españoles se encuentran a la espera de recibir el mandato del Consejo de Ministros para iniciar formalmente la negociación.