El expresidente del Gobierno José María Aznar, en un acto de campaña en Barcelona
El expresidente del Gobierno José María Aznar, en un acto de campaña en Barcelona - Efe
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Elecciones generales 2019Casado moviliza a los expresidentes del PP y Sánchez obvia a González y Rubalcaba

Las campañas del PP y del PSOE contrastan diametralmente en el protagonismo de sus exdirigentes

Vitoria - Castellón de la PlanaActualizado:

Pablo Casado ha querido que en esta campaña se viera a un PP unido y fuerte, sin heridas después de las primarias y del complicado proceso de elaboración de las listas electorales. Y el primer día de campaña ha echado el resto: Aznar en Barcelona, Rajoy en Pontevedra, y él en Vitoria, junto a Maroto y a uno de los más firmes «sorayos», como es Alfonso Alonso.

El presidente del PP ha abierto la puerta a Rajoy y Aznar para que participen en la campaña, sin cortapisas. Cada expresidente tiene su pública, y en Génova creen que todo suma. No están para desperdiciar ni un solo voto. Aznar tiene seguidores entre aquellos que se alejaron del PP, como él en realidad, y miraron opciones «sin complejos» por la derecha. En sus mítines, Aznar se dirige de manera especial a los votantes de Vox para que vuelvan al PP. El expresidente reapareció ayer en un mitin en Cataluña después de 15 años de ausencia, ya tuvo otro acto en Elche y hay sedes que lo siguen reclamando para la campaña. Fuentes populares aseguran que la agenda de actos sigue abierta.

El público de Rajoy no es menor. El expresidente se siente más seguro en Galicia, donde se ha estrenado después de su marcha, pues la intervención en la convención nacional no puede considerarse un discurso como tal. Tendrá más actos en su comunidad, y también le reclaman en otras autonomías, como Castilla y León o Andalucía. Rajoy ganó las anteriores elecciones, eso no se olvida en el PP, y su mensaje moderado llega a un sector amplio.

La campaña con los expresidentes, como con el resto de dirigentes populares, está pensada así para llegar al mayor número de votantes, para sumar todo lo que esté a la derecha del PSOE: ese es el objetivo y ese es el papel de Rajoy y Aznar.

Contraste absoluto

La campaña del PP recurriendo a sus expresidentes muestra un contraste absoluto con la del PSOE, en la que el protagonismo absoluto es de Pedro Sánchez. Ayer le acompañaba en Castellón el candidato socialista a la Comisión Europea, Frans Timmermans. Pero no hay en toda la planificación de la campaña ni un solo acto en el que el foco no vaya a estar en el presidente del Gobierno.

Como ya informó la pasada semana este diario, en la campaña socialista no participarán ni José Luis Rodríguez Zapatero ni Felipe González. «Nosotros no estamos en una apuesta esencialista sino claramente de futuro», dijo la semana pasada José Luis Ábalos para justificar que el comité electoral «no ha planteado la participación de los expresidentes».

Zapatero cerrará la campaña en León, pero no se tratará de un acto central de campaña. Aunque desde el entorno de Sánchez se asegura que su relación con el expresidente se ha recompuesto después del cerrado apoyo a Susana Díaz de Zapatero, tampoco consideran que sea «un gran activo electoral».

Además, contar con Zapatero en un acto conjunto con Sánchez habría puesto más de manifiesto si cabe la ausencia de Felipe González, con quien en la actual dirección federal no se contaba en ningún caso. Si González no está, mucho menos el antecesor de Sánchez, Alfredo Pérez Rubalcaba. Tampoco se vio por Dos Hermanas en el arranque de campaña a Alfonso Guerra, pese a que ese día estaba en Sevilla, y siempre fue un protagonista de los actos en la capital andaluza.