Puerto Rico rojigualda al paso del Juan Sebastián de Elcano

Puerto Rico rojigualda al paso del Juan Sebastián de Elcano

Desde el pasado lunes y hasta el próximo sábado el buque escuela de la Armada Española estará en San Juan de Puerto Rico

Llegó a América. Tras un tránsito de 28 días desde que saliese de Santa Cruz de Tenerife, cruzando el océano Atlántico únicamente a vela, el Juan Sebastián de Elcano arribó en San Juan de Puerto Rico el pasado lunes 18 de febrero, tras haber fondeado en las estadounidenses Islas Vírgenes.

«En mi viejo San Juan cuántos sueños forjé», así comienza una de las canciones más emblemáticas del cancionero boricua, ‘En mi Viejo San Juan’, que el Juan Sebastián de Elcano cantó en su entrada al puerto, que se produjo a las 9.00 hora local (14.00 horas en la España peninsular). Allí fue recibido por el cónsul general español en la isla, Miguel Benzo, y el agregado naval de España en Estados Unidos, Juan José García.

El Juan Sebastián de Elcano en Puerto Rico. Foto: EFE/Thais Llorca
El Juan Sebastián de Elcano en Puerto Rico. Foto: EFE/Thais Llorca

Las monjas que ondean la bandera de España

Pero sin duda, el momento más emocionante de la llegada fue antes de la entrada en puerto, cuando las hermanas de las Siervas de María en San Juan siguieron la tradición e hicieron ondear, desde el balcón del convento donde residen, la bandera española, una ceremonia que realizan siempre que un barco español entra en la bahía de San Juan de Puerto Rico. La llegada del buque escuela «nos hace mucha ilusión y lo esperamos con mucho cariño cuando viene a visitarnos. Siempre nos dejan una bandera y algún que otro detallito», dijo una de las religiosas. También indicó que la llegada de la nave demuestra que «los españoles están funcionando, no se han quedado quietos y surcan sus mares. España está viva», además de que la llegada del buque a que los puertorriqueños «conozcan un poco más de España, pues aunque estamos un poco más separados por las circunstancias y las políticas, siempre será ‘La madre España’».

Parte de la dotación del Juan Sebastián de Elcano fue después a visitar a las monjas que les reciben caba vez que hacen su entrada en Puerto Rico. Una tradición que, como cuenta Arturo Pérez-Reverte, se remonta al 16 de julio de 1898, cuando un tripulante de un barco gaditano bombardeado por buques de guerra estadounidenses consiguió llegar moribundo a la orilla, llevando atada una bandera de España. El boricua que ayudó al náufrago decidió llevar la enseña nacional a las Siervas de María, monjas españolas instaladas en la isla, que, desde entonces, cada vez que entra un barco de nuestro país hacen ondear la rojigualda.

Además, el lunes, el comandante del Juan Sebastián de Elcano, capitán de navío Ignacio Paz García, destacó en una conferencia de prensa que la visita «tiene la importancia de estar en San Juan y en Puerto Rico, por la historia tan común que nos une». El capitán de navío destacó en esta escala en la ciudad amurallada de San Juan (tercer puerto del 91 crucero de instrucción del buque escuela, que comenzó el pasado 13 de enero cuando el bergantín-goleta zarpó de Cádiz), que no solo el país europeo y la isla comparten «unas raíces», sino que en el territorio caribeño los marinos españoles «han recibido generosidad, hospitalidad, y han actuado los boricuas como unos magníficos anfitriones». Tras la rueda de prensa, en la que también participó el cónsul general español en Puerto Rico, Miguel Benzo, y el agregado naval en Estados Unidos, Juan José García, el buque escuela llevó a cabo los honores de ordenanza para recibir al embajador de España en Estados Unidos, Santiago Cabanas. Y el lunes terminó con una recepción a bordo del barco.

El cónsul general de España en Puerto Rico jurando bandera. Foto: EFE/Thais Llorca
El cónsul general de España en Puerto Rico jurando bandera. Foto: EFE/Thais Llorca

Jura de bandera a bordo del Elcano

Al día siguiente, el martes 19 de febrero, unos 50 españoles residentes en Puerto Rico participaron en una ceremonia de jura de bandera civil. Tras la celebración de una misa oficializada por el sacerdote castrense del buque escuela, Francisco Vivancos, los españoles residentes en esta ciudad quisieron ratificar su amor y compromiso con España con un beso a su bandera sobre la cubierta del Juan Sebastián de Elcano. El acto estuvo presidido por el embajador de España en Estados Unidos, el cónsul general en Puerto Rico y el comandante del Elcano. Previo al acto, el capitán de navío Paz se dirigió a los participantes y destacó que, pese a que el navío ha realizado cientos de juras de banderas, que recuerden por siempre éste, «pues es el suyo propio».

Tras la ceremonia, el comandante del buque escuela y el resto de los funcionarios visitaron La Fortaleza (sede del Ejecutivo) para saludar al gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló. Después los miembros de la tripulación y los funcionarios españoles fueron a la Casa de España, edificio en el Viejo San Juan, donde el capitán de navío Paz pronunció la conferencia ‘Embajador y navegante’ y a continuación tuvo lugar una recepción de la comunidad española a los 180 miembros de la dotación y los 70 guardiamarinas del Juan Sebastián de Elcano.

Este jueves 21 está previsto que un grupo de marinos juegue un partido de fútbol en Torrimar en Guaynabo, municipio cercano a San Juan, ciudad en la que permanecerá el buque escuela español hasta el próximo sábado 23 de febrero, cuando zarpará en demanda de Cartagena de Indias.

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