En honor a los hombres que sirvieron al mando del almirante Cervera

En honor a los hombres que sirvieron al mando del almirante Cervera

El día que se cumplían 120 años del combate naval de Santiago de Cuba, el desastre que acabó con la flota española durante la guerra hispano-estadounidense, el buque escuela Juan Sebastián de Elcano quiso rendir un emotivo homenaje a los fallecidos en esa batalla acaecida el 3 de julio de 1898.

Navegando en el mar Caribe en demanda de Charleston, la celebración de este solemne acto de homenaje se hizo coincidir con el punto más cercano de la derrota (trayecto) del 90 crucero de instrucción a la Bahía de Santiago, concretamente a 95 millas a levante.


La dotación, personal comisionado y guardiamarinas del bergantín-goleta formaron en la cubierta de toldilla, «para celebrar este castrense y emotivo acto de honores en la mar a los hombres que sirvieron en la Escuadra al mando del almirante Pascual Cervera y Topete, a bordo del crucero acorazado ‘Cristóbal Colón’, los cruceros ‘Infanta María Teresa’, ‘Vizcaya’ y ‘Almirante Oquendo’, y los destructores ‘Furor’ y ‘Plutón’», explican desde el Elcano.

«Para todos los hombres y mujeres que formamos parte de la Armada Española y que con orgullo vestimos su uniforme, recordar a nuestros antepasados marinos debe ser una norma de conducta que debemos esforzarnos en mantener e inculcar a los más jóvenes. Asimismo, rendir homenaje y tributo a aquellos que han entregado su vida en acto de servicio es un deber permanente», afirmó el comandante del buque escuela, capitán de navío Ignacio Paz, durante el acto, que comenzó con la interpretación de la ‘Oración marinera’.

Arrojo, valor y heroicidad

Asimismo, el comandante del Elcano puso de relevancia la figura del almirante Cervera, que «consciente de la inferioridad de sus fuerzas y de lo desigual del combate, cumpliendo las órdenes recibidas, se enfrentó a la escuadra norteamericana, al mando del almirante William Thomas Sampson». De este modo, «fueron cuatro horas de intensa lucha en la que los marinos españoles combatieron con arrojo, valor y heroicidad», afirmó el capitán de navío Paz. Tanto es así que «el almirante Cervera, momentos antes de ordenar zafarrancho de combate, se dirigió a sus dotaciones y con aplomo solicitó a sus marineros el más solemne de los sacrificios: ‘Dar la vida por la Patria’».

«Mucho se ha escrito sobre la Campaña de Cuba, pues son muchos ya los años transcurridos. Pero quede claro que, sean cuales sean los propósitos de estos estudios, jamás podrán poner en duda, además de la preparación, capacidad y audacia del almirante Cervera, su integridad, sentido del honor, de la obediencia y de la disciplina, así como su valor y su lealtad a España», afirmó el comandante del Juan Sebastián de Elcano.

Finalmente, se dirigió a la dotación y guardiamarinas, para reiterar la importancia de la celebración de estos actos de homenaje a los héroes nacionales, ya que «somos herederos de sus gestas y es nuestra obligación recordarlas, pues son inspiradores ejemplos de cuan alto es nuestro compromiso con España y con los españoles. Y así, los que hoy tenemos el deber de servir a nuestra Patria, sepamos hacerlo con el mismo valor, lealtad y generosidad que aquellos que nos han precedido».

Tras el discurso del capitán de navío Paz, dos guardiamarinas se encargaron de incorporar la corona al homenaje, mientras más de 200 voces cantaban ‘La muerte no es el final’. Durante la ofrenda se interpretó el ‘Toque de oración’ y se finalizó con una descarga de fusilería por parte del piquete de gastadores de guardiamarinas.

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