La cosecha de algodón ha sido satisfactoria, con rendimientos altos y buena calidad
La cosecha de algodón ha sido satisfactoria, con rendimientos altos y buena calidad - EFE/ Fermín Cabanillas
Agricultura

La nueva «Alianza Europea del Algodón» tendrá su sede en Sevilla

El sector algodonero español y el griego se unen bajo una única marca europea

SevillaActualizado:

Con el objetivo de promocionar los rasgos identitarios del algodón que se cultiva en España y en Grecia, únicos países productores de la Unión Europea, y de reforzar el valor de la calidad de su fibra en los mercados, se ha creado una marca colectiva: la «Alianza Europea del Algodón», cuya delegación española estará ubicada en Sevilla.

El pasado martes finalizaba el registro de este nuevo sello en la Oficina de Propiedad Intelectual Europea y próximamente se publicará su constitución en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE). Ésta ha sido la principal novedad anunciada en la jornada «El Sector Algodonero Español: Presente y Futuro», que se enmarca en el Foro Agrario que el Instituto de Estudios Cajasol organiza por tercer año consecutivo en la capital hispalense. La Jornada ha sido también «el bautizo» de la Asociación Interprofesional del Algodón (de la que forman parte los productores, la industria y los comercializadores), de reciente creación, ya que fue reconocida en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía del pasado 28 de diciembre de 2018.

El algodón español

El cultivo algodonero español se concentra, casi en su totalidad (99%) en Andalucía, con Sevilla como principal provincia productora, con el 68% del área cultivada.

Las 6.500 explotaciones andaluzas de algodón siembran anualmente alrededor de 70.000 hectáreas, cifra que convierte a este cultivo en el herbáceo más importante de los regadíos andaluces. La mayor parte de la producción de fibra se destina a los mercados internacionales, en los que «el algodón español goza de un prestigio creciente tanto por su calidad, como por la seriedad de sus empresas», ha declarado Dimas Rizzo, presidente de la Interprofesional del sector algodonero español.

Por su parte, Grecia es el gran productor de algodón de la UE, ya que representan el 80% de la fibra europea y alcanza «una producción de 300.000 toneladas», ha indicado Vassilis Markou, presidente de la Interprofesional griega del algodón.

No obstante, ambos representantes han coincidido en señalar que el cultivo español y griego «tienen muchos aspectos en común», pues comparten «el ser un cultivo generador de empleo, basado en unos métodos de producción sostenibles que apuestan por la mejora del medio ambiente y por la calidad de la fibra, una recolección totalmente mecanizada y el uso de semillas libres de organismos genéticamente modificados (OGM)».

Reforzar estos rasgos diferenciadores del algodón europeo es la base de la recién creada «Alianza Europea del Algodón», «una idea que se presentó hace un año en este mismo Foro Agrícola y que hoy ya podemos anunciar que es una realidad», ha subrayado el vicepresidente de la Asociación de Desmotadores de Grecia, Antonios Siarkos.

Siarkos ha avanzado que esta marca colectiva, que aún no tiene imagen representativa ya que se están barajando varios logotipos, tiene dos objetivos principales: contribuir a la identificación de la singularidad del algodón europeo en los mercados como una fibra de calidad frente a terceros y la promoción, trabajando por que esta marca sea conocida y demandada por el consumidor. Una promoción «multipaís» para la que hay ayudas europeas que financian «hasta el 85% del presupuesto», ha apostillado Dimas Rizzo.

Mirando a Grecia

El sector algodonero español tiene en Grecia el espejo en el que mirarse. De hecho, el país heleno cuenta con una asociación Interprofesional desde el año 2005, aunque «no fue hasta diez años después cuando el sector contó con una estructura y vertebración suficiente para empezar a trabajar en proyectos de calado», ha explicado Vassilis Markou. Proyectos como la creación de un grupo de diálogo sobre el algodón en el Ministerio, buscar vías de financiación implicando a los productores e industriales, testar las mejores variedades de algodón en cuanto a rendimiento en campo y calidad de la fibra, pagar el algodón en base a la calidad de la fibra y crear una página web como portal de comunicación para todo el sector.

A futuro, el presidente de la Interprofesional griega ha señalado que trabajarán en «un programa de formación para que los agricultores sepan aplicar los nuevos métodos de cultivo; en la creación de un museo del algodón y el desmotado y en lanzar campañas de promoción dirigidas a toda la sociedad».

En definitiva, una intensa actividad donde puede inspirarse España. En este sentido, Markou ha señalado que las relaciones de la Interprofesional griega con su homóloga española son «excelentes» y que «estamos intercambiando ideas».

Mercados de futuro

El sector algodonero permite al agricultor vender su producción mediante contratos antes de ser cosechada, gracias a los mercados de futuro. Este ha sido el tema en el que se ha centrado Alberto Durbán, presidente del Centro Algodonero Nacional. Sin concretar precios, Durbán ha analizado los factores alcistas y los bajistas que influirán en la campaña de comercialización algodonera, y ha destacado que «el comerciante internacional considera que España es un entorno seguro».

Entre los factores que podrían subir las cotizaciones de la fibra está el hecho de que el consumo mundial está subiendo y los stock bajando, y que «China ha aumentado sus cuotas de importación 800.000 toneladas sobre las 894.000 toneladas habituales de cada año», además de que «en India la cosecha ha sido mala». Por contra, la guerra comercial entre Estados Unidos y China «supone una perturbación en la campaña».

El consumo mundial del algodón está liderado por China, India y Pakistán que, entre los tres acaparan el 62% del consumo global. En este sentido, España cuenta con una gran ventaja, y es que «es una de las primeras cosechas del hemisferio norte, pues llega cuando el mercado está desprovisto», ha subrayado Alberto Durbán.