Los bancos españoles perdían hasta ayer un 4,7% en Bolsa desde que empezó el año
Los bancos españoles perdían hasta ayer un 4,7% en Bolsa desde que empezó el año

Unicaja, Liberbank y Bankinter son los únicos bancos españoles que suben en Bolsa en 2018

Las grandes entidades cotizadas del país caen en torno a un 15% por su negocio exterior

MadridActualizado:

Los bancos europeos no levantan cabeza en Bolsa desde que el pasado enero sus cotizaciones tocaron techo y pusieron final a una auténtica carrera alcista. Entre ellos los españoles, que desde entonces han perdido casi un 5% de su capitalización bursátil. El Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y el Sabadell acumulan en lo que va de año fuertes pérdidas en Bolsa, y solo la banca cotizada pequeña, esto es, Bankinter, Unicaja y Liberbank, registra ganancias desde que arrancó 2018.

Unicaja, que salió a Bolsa hace ahora un año, cotiza ya a 1,49 euros y desde el cierre de 2017 sus títulos se han revalorizado un 14%, siendo la entidad que mejor comportamiento bursátil registra en 2018. Liberbank, la otra antigua caja de ahorros de tamaño pequeño que cotiza en Bolsa, sube un 3,5%, dando así por cerrada la crisis de confianza que soportó tras el caso Popular y que zanjó presentando un severo plan de saneamiento que ya aplicó.

Lo cierto es que tanto Unicaja como Liberbank parten de valoraciones en Bolsa sobre su valor en libros mucho más bajas que las grandes entidades financieras, por lo que no es de extrañar que estén viviendo una recuperación bursátil. Por ejemplo, el precio de la entidad malagueña es aún de 0,6 veces su valor contable y el del banco asturiano no llega a 0,5 veces. De esta forma el margen de mejora de ambas entidades es mayor que el de entidades que ya cotizan cerca de su valor en libros, como Santander (0,76), BBVA (0,83) y Caixabank (0,85).

El otro banco español que se anota ganancias bursátiles en esta primera mitad del ejercicio es Bankinter, uno de los valores bancarios preferidos por los analistas e inversores por su especialmente rentable modelo de negocio. Las acciones de la entidad dirigida por María Dolores Dancausa terminaron el día de ayer en 8,57 euros y acumulan una repreciación del 8,5% desde el principio de año. Tanto Bankinter como Unicaja y Liberbank registran ahora mismo además ratios de precio sobre beneficio mejores que los de los grandes grupos españoles.

Las acciones del Santander cerraron la sesión de ayer a 4,73 euros y se han dejado en lo que va de ejercicio un 13,6% de su valor. A circunstancias que afectan a todo el sector como el impacto en los márgenes de negocio de los bajos tipos de interés, se suma en su caso concreto el impacto en cuentas de la depreciación del real en Brasil, su principal mercado junto con España, así como la devaluación de la libra en Reino Unido, otro mercado clave en los resultados de la entidad.

Negocio en Iberoamérica

La debilidad de algunas economía iberoamericanas y la depreciación de las divisas de los países de la región ante el fortalecimiento del dólar a raíz de la subida de tipos de interés en Estados Unidos es algo que también afecta al otro gran banco internacional, BBVA. El banco presidido por Francisco González cotiza a 6 euros por acción y en los seis primeros meses se ha dejado ya en Bolsa un 14,8%. En su caso se ve afectada por los tipos de cambio en México, pero también en Turquía.

La cotización de la banca española se ha visto lastrada también en el último mes por la crisis política en Italia, ya que las entidades de nuestro país tienen una fuerte exposición a la deuda soberana transalpina, con casi 36.000 millones de euros, exposición que habían incrementado notablemente a lo largo de 2017 buscando mayores rentabilidades y que ahora les pasa factura en Bolsa.

Junto a BBVA, el Sabadell es el más expuesto al Tesoro italiano con más de 9.000 millones en títulos de ese país. La entidad se deja desde el 1 de enero en el parqué un 14,4% de su valor. Caixabank, la entidad de la gran banca cotizada mejor parada, reduce sus pérdidas bursátiles del año a un 5,6%.

Bankia es el grupo peor parado con una caída acumulada en estos seis meses del 16%. A día de hoy sus acciones cotizan a 3,35 euros, un precio que se ha convertido en un obstáculo para que el Estado, a través del FROB, avance en la privatización de la entidad, pues vendiéndola a ese precio registraría fuertes pérdidas respecto al que se nacionalizó y no se cumpliría con el objetivo de maximizar la recuperación de ayudas que se le inyectaron.