Tarjeta de American Express
Tarjeta de American Express - ABC

Así son las tarjetas para los vips: crédito infinito, oro y diamantes

Ofrecen la posibilidad de contratar seguros, reservar aviones privados o traducir documentos

MADRIDActualizado:

Mientras que la mayoría de los mortales nos conformamos con una tarjeta de crédito para financiar compras que no tenga comisiones, la «jet set» atesora en su cartera tarjetas que son verdaderas joyas. De hecho, el valor de algunas es incluso mayor que su cuota anual; algo que, por otro lado, no sorprende si se tiene en cuenta el material del que están hechas. Pero ¿estaría usted dispuesto a pagar hasta 65.000 dólares por una tarjeta vip aunque estuviese fabricada en oro?

«Las tarjetas son uno de los productos en los que más se nota la diferencia entre el grueso de la clientes y los usuarios de banca privada», afirman los expertos del comparador de productos bancarios HelpMyCash.com. «Las diferencias no solo pueden percibirse en los materiales con los que están fabricadas, sino también en las ventajas que ofrecen y, por supuesto, en el límite de crédito», añaden desde el comparador.

Quizá la tarjeta para vips más popular del mercado sea la American Express Centurion. Su exclusividad es tal que solo puede conseguirse mediante invitación. La tarjeta negra más famosa del mundo está fabricada en titanio y requiere, en Estados Unidos, el pago de una cuota inicial de 7.500 dólares más una tasa anual de 2.500. A cambio, sus titulares podrán disfrutar del mítico servicio Concierge, una especie de asistente personal.

Pero algunos no se conforman con una tarjeta hecha de titanio y prefieren una que bien podría estar en el escaparate de una joyería. Es el caso de la Tarjeta Royale del banco Dubai First que lleva un diamante incrustado en su anverso. Solo puede conseguirse con invitación y su acceso está restringido a la realeza y a las altas esferas del mundo empresarial. Entre sus principales ventajas se encuentra la de que no tiene límite de gasto.

Pero si hay una tarjeta que es una verdadera joya es la que tiene un selectísimo grupo de clientes del banco kazajo Sberbank. La Visa Infinite Oro está fabricada, nada más y nada menos, que en oro, diamantes y madreperla. El precio también es llamativo: 100.000 dólares, 65.000 como cuota por fabricar la tarjeta y 35.000 dólares adicionales depositados en el banco como requisito para usar el medio de pago. Además, requiere el pago de una comisión anual de 2.000 dólares.

El emblemático J.P. Morgan Chase también ha apostado por los materiales nobles. La Tarjeta Palladium está fabricada en paladio y oro y se calcula que su valor es de unos mil dólares. No obstante, su precio es de solo 595 dólares anuales (una rebaja considerable). Lanzada al mercado en 2009 para mimar a los más ricos, su línea de crédito no tiene techo. Aunque sus requisitos son difíciles de averiguar, al parecer sus titulares tienen unos 25 millones de dólares invertidos en la entidad.

Para los más románticos también hay una tarjeta: la Diamond Card Visa Infinite de Eurasian Bank, una vez más de un banco de Kazajistán. Y es que tiene un corazón ornamentado con oro y diamantes. Como el resto de las tarjetas exclusivas, no está disponible para el grueso de los clientes del banco. «A diferencia del resto de los productos y servicios del banco, la tarjeta no se puede comprar. Uno puede convertirse en titular de la tarjeta diamante Visa Infinite Eurasian solo bajo la recomendación de la junta directiva del banco o de dos clientes de la entidad que posean la tarjeta». Su coste de solicitud puede llegar hasta los 1.127 euros, en función de si el consumidor tiene depósitos en la entidad y de su importe o de si se trata de un cliente de la alta sociedad sin depósitos en el banco o con una cifra reducida. La cuota anual los siguientes años va de los 626 a los 1.127 euros.

Pero no todas las tarjetas son inaccesibles. Luxury Cards, cuyo nombre ya es una declaración de intenciones, comercializa tres, algunas de ellas con precios más accesibles, emitidas por Barclaycard. La tarjeta Mastercard Gold (cuota anual de 995 dólares) está chapada en oro de 24 quilates, la Mastercard Black Card (495 dólares anuales) está fabricada en acero inoxidable y la Mastercard Titanium Card (195 dólares al año) está hecha con acero inoxidable cepillado. Devuelven entre el 1 % y el 2 % del valor de ciertas compras y dan acceso al servicio Luxury Card Concierge las 24 horas del día. Además, sus titulares reciben la revista exclusiva para miembros y tienen acceso a ventajas a la hora de viajar.

Precisamente, esas son algunas de las ventajas que ofrecen este tipo de tarjetas vips, que van desde la posibilidad de contratar seguros, hasta la reserva de aviones privados, la traducción de documentos, el acceso a salas vips de aeropuertos de todo el mundo o servicios de mayordomo y asistente privado.