La presidenta del Banco Santander, Ana Botín - EFE

Botín rechaza un impuesto a la banca para pagar las pensiones: «No se justifica»

El Santander gana 6.619 millones en 2017, un 6,7% más, a pesar del coste de absorber el Popular

MADRIDActualizado:

La propuesta del líder del PSOE, Pedro Sánchez, de establecer un impuesto a la banca y a las transacciones financieras para sufragar las pensiones futuras no ha sentado muy bien entre los banqueros. La presidente del Santander, Ana Botín, ha rechazado este miércoles esa idea. «Imponer una tasa impositiva diferente a la banca no se justifica», dijo, defendiendo que cualquier decisión tributaria sea igual para todas las empresas.

Con esto Botín parece dar a entender que con esa medida se señala a la banca como chivo expitario. Y es que acto seguida la máxima responsable del primer banco español recordó la contribución de su entidad a solucionar la crisis bancaria. «Hemos ayudado al sector con una contribución de 3.000 millones de euros», defendió Botín, añadiendo que su adquisición del Popular ha dado estabilidad a la entidad, sus empleados y sus clientes.

El Santander está ya de hecho en plena integración del Popular, lo que le ha supuesto un coste inicial de 300 millones de euros. S i a eso se suman las provisiones de 752 millones que hizo en 2017 por la depreciación de su filial en Estados Unidos y la de 85 para reestructurar la de Alemania, el banco cerró el ejercicio con unos saneamientos netos de 897 millones. Pese a ello, y gracias al buen pulso comercial en algunos de sus principales mercados, el grupo cerró el año con un beneficio de 6.619 millones, un 6,7% superior que en 2016 y el más alto desde 2010.

«En 2018, prevemos crecimiento en todos nuestros mercados principales»

«Vemos muchas oportunidades de crecimiento orgánico acompañando a nuestros 133 millones de clientes. En 2018, prevemos crecimiento en todos nuestros mercados principales. Invertiremos aún más en plataformas digitales para dar mejor servicio de una manera más eficiente. Tengo gran confianza en que cumpliremos todos nuestros objetivos para 2018», dijo la presidenta del grupo, Ana Botín, quien en rueda de prensa desveló todas las novedades digitales que el banco está desarrollando.

Nueva sede para Santander España

El próximo paso en la integración de Santander España y Popular, una vez se cierre el ERE de 1.100 empleados en los servicios centrales de ambas entidades, es trasladar a partir de marzo a toda la plantilla de esos servicios centrales en España a la nueva sede que el Popular construyó en la calle Juan Ignacio Luca de Tena de Madrid.

El coste de ese primer ERE —en 2019 se hará uno en la red— hizo que el Popular perdiese 37 millones desde su resolución en junio de 2017. Sin esa factura de reestructuración ganó en ese medio año 263 millones. «El Popular está ya en una situación normalizada», dijo el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez.

A la espera del informe de la JUR

La presidenta del grupo, Ana Botín, se mostró además favorable a que la Junta Única de Resolución (JUR) europea haga público el informe de Deloitte que valoró el Popular en hasta 8.200 millones negativos para su resolución. Eso sí, pidió a la JUR, que ya avanzó que daría una versión censurada tras consultar al Santander, que no incluya las cláusulas de las alianzas comerciales que el Popular tenía con entidades como Allianz y Wizink. El motivo es que el Santander está negociando si mantenerlas o no. «La decisión es de la JUR. Estamos a favor de que se dé transparencia. No tenemos ningún problema con que se publique, salvo algún tema como las alianzas, que sí nos importa», explicó.

Las cuentas anuales del Santander evidencian una recuperación clara de la actividad comercial y de los ingresos. El grupo facturó en el conjunto del año en concepto de margen de intermediación 34.296 millones de euros, un 10,3% más; los ingresos por comisiones crecieron un 13,9%, a 11.597 millones, y la facturación total subió un 10,3%, a 48.392 millones.

Esos resultados se apoyan en el tirón, sobre todo, de su primer mercado, Brasil, donde ganó 2.544 millones, un 33,7% más, con un crecimiento del 18,3% de los ingresos gracias en parte a la recuperación de la divisa. Caso contrario es el de Reino Unido, donde la depreciación de la libra tras el Brexit ha reducido un 4,4% las ganancias del banco en ese país, a 1.498 millones, pese a crecer en actividad.

España también contribuye positivamente a la cuenta. Sin computar las pérdidas inmobiliarias y el Popular, el Santander ganó aquí 1.080 millones, un 19,6% más. Ese resultado en España se apoya sobre todo en las comisiones, que crecieron un 16,1%, mientras que el margen de intereses cayó (-5,5%).