Pedro Sánchez, durante su intervención en el Foro Económico Mundial - Reuters | Vídeo: ATLAS

Sánchez asegura que España creará más de 330.000 empleos en 2019

El presidente del Gobierno defiende la necesidad de poner la economía «al servicio de la gente» y habla de década pérdida

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Pedro Sánchez ha asegurado este miércoles en Davos que España creará 330.000 empleos en 2019. Además, ha apuntado que se invertirán 220.000 millones en la próxima década para favorecer la transición energética. El presidente destacó la necesidad de «poner la economía al servicio de la gente» y consideró indispensable que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado antes de las elecciones europeas para mantener el crecimiento económico.

Estas cuentas, que generan dudas entre todos los partidos políticos de la oposición, han sido concebidas según Sánchez «para combatir la desigualdad, poner en valor la innovación y reducir el déficit público».

El presidente del Gobierno, que ha mantenido varias reuniones bilaterales con empresarios a lo largo del día, señaló que España «sigue creciendo más que Francia e Italia e inspira confianza tanto en las organizaciones empresariales como en los mercados financieros». Además, defendió el progresismo como «la única política que nos puede permitir firmar un nuevo pacto social», debido a que el modelo conservador «nos lleva a la ruina» y el neoliberalismo es para el presidente del Gobierno «el responsable de la última crisis económica».

Sánchez también analizó el papel de España en Europa. El presidente, reconoció que España ha perdido importancia en el Viejo Continente pese a ser «profundamente europeista».

También hizo referencia al contexto político actual, calificando como un «reto y una oportunidad» el Brexit y destacando que las «inaceptables desigualdades» que generó la crisis económica ha sido caldo de cultivo para «los populismos y los el nacionalismo reaccionario».

«La política debe acelerar el ritmo de forma responsable porque si no aparecerán políticos sin escrúpulos que harán que se agraven las grietas de la sociedad», señaló el presidente, que confesó ser, ante la elite empresarial española, «un progresista convencido».