Foto de familia de los participantes en el encuentro «El papel de las profesiones colegiadas»
Foto de familia de los participantes en el encuentro «El papel de las profesiones colegiadas» - BELEN DÍAZ
Encuentro informativo gestores administrativos

Profesionales colegiados, una voz autorizada que reclama más atención

El colectivo reivindica su papel como nexo entre el ciudadano y una administración que, asegura, no siempre les tiene en cuenta

MADRIDActualizado:

Por su propia naturaleza mixta (público-privada) y su categoría de corporaciones de derecho público, los colegios profesionales ejercen un papel de vertebración social y garante del buen funcionamiento de la administración y de los derechos de los ciudadanos, un rol reforzado por el control ético de su actividad. Una suerte de nexo entre el ciudadano y la administración que convierte a estos profesionales en una voz autorizada, que no siempre encuentra unos oídos dispuestos a escuchar. Esta fue una de las principales conclusiones del encuentro «El papel de los profesiones colegiadas», organizado por el Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos de España y celebrado esta semana en la Casa de ABC.

Fernando Jesús Santiago Ollero, presidente del Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos, subrayó que no se conoce ni se valora lo suficiente a este tipo de organizaciones ni a sus profesionales. «Los políticos están fuera de la onda de la calle, y los que sí estamos en la calle somos nosotros. Llevamos un gran porcentaje de los problemas laborales que se producen. Y somos los intermediarios entre el ciudadano y la administración a la hora de todo tipo de gestión y procedimiento. Pero ni se nos escucha ni se nos oye. Nunca estamos en los comités de expertos, pero sí los catedráticos que no tienen ni idea de la realidad de la calle. La administración no siempre valora que le facilitamos la vida y trabajamos para ella, ni que nuestra influencia es muy importante en nuestros colectivos».

«La burocracia digital aún es más complicada que la del papel»

En la misma línea de reclamar mayor atención a este colectivo se manifestó Celia Ferrero, vicepresidenta de ATA, Federación Nacional de Trabajadores Autónomos.«La administración pierde una gran oportunidad al no ver el rol que tienen los colaboradores sociales. Cada vez que hay una medida, si el gestor social no se la comunica al colectivo con el que trabaja, esa medida no permea ni tiene éxito. Es imprudente por parte de la administración no contar con aquellos que tienen que aconsejar al ciudadano y al colectivo autónomo sobre cómo aplicar esa medida, comprobando así si es ventajosa o no». Ferrero recordó que el 90% de los autónomos cuenta con un colaborador social, especialmente porque las formalidades a las que se enfrentan son enormes y ellos solo quieren centrarse en su negocio.

«Yo creo que el gobierno no ha sabido canalizar debidamente su información al ciudadano, porque ha obviado a los profesionales», coincidió Javier San Martín, presidente del Consejo General de Graduados Sociales. San Martín puso un ejemplo de esta desconexión: «Más del 50% de los autónomos que están cotizando al régimen especial de trabajadores autónomos no saben la pensión que les va a quedar ni que pueden subir la base de cotización. Y se llevarán una frustración dentro de un tiempo, pero no hemos podido transmitir esto porque no se ha querido contar con nosotros para ello». «Luego hay quejas de que la mayoría de los autónomos cotizan por la mínima, pero es que no tienen la información para convencerse de que eso es un seguro y no un impuesto, de que hay una rentabilidad en el hecho de cotizar con respecto a su protección», coincidió Celia Ferrero.

«Los políticos no tienen el pulso de la calle. Nosotros sí. Somos intermediarios entre ciudadano y administración, pero no siempre se nos escucha»

El presidente del Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos subrayó que da la sensación de que «no interesa que haya información, porque una sociedad bien informada y asesorada va a reclamar una serie de derechos que no interesa dar». Y reflexionó sobre las amenazas de liberalización sobre estas profesiones. «Hasta la fecha colegios y asociaciones han sido garantes del funcionamiento de sus colectivos, tienen seguro de responsabilidad civil, comisiones deontológicas propias, no somos corporativistas... Y dicen que hay que liberalizar... Tú puedes poner a quien sea a hacer la labor que hacemos nosotros... ¿pero qué pasa cuándo se equivoque y se vaya? Cuando hay una asociación o un colegio profesional de por medio existe un seguro de responsabilidad y departamento deontológicos que se encargan de resarcir ese daño y a la persona», sentencia.

Digitalización

La digitalización de la administración podría ser el impulso definitivo para acabar con el estigma del «vuelva usted mañana». Pero entre posibilidad y realidad aún hay una gran brecha. «Existe la falsa creencia de que con la tramitación electrónico vas a prescindir del intermediario. Pero a medida que se despliega la administración electrónica aumenta un 10% la tramitación por intermediario, porque la burocracia digital es aún más complicada que la de papel. Al final se necesita el conocimiento profundo del asunto», aseguró Ramón Ledesma, director de Proyectos del Consejo General General de Colegios de Gestores Administrativos. «Los intermediarios son esenciales, y más ahora con todo lo que se viene encima con la digitalización. Por ejemplo, pueden ser agentes de digitalización de autónomos en muchos espacios rurales con menos acceso a la información. Es imprudente por parte de la administración no contar con ellos», refrendó Ferrero. «El 90% de los autónomos hace todos los papeles mediante intermediarios y el 70% de la tramitación administrativa se hace a través de ellos», recordó Ledesma.

Fernando Jesús Santiago Ollero recordó un caso muy significativo en el que la administración está desaprovechando las posibilidades de la tecnología. «La legislación laboral te sanciona si tienes un trabajador en tu empresa sin dar de alta. Pero hay sectores que no pueden prever con tiempo la cantidad de trabajadores que van a necesitar. Ejemplo, el propietario de una discoteca de 5.000 personas de aforo. Prevé que van a entrar 2.000, pero luego llegan 4.000. Para atender a todos tiene que contratar personal a última hora. ¿Y cómo los da de alta? No hay forma. Porque el Sistema RED sólo te permite hacerlo de forma telemática por el autorizado, que suele ser un gestor o un graduado social, pero nosotros tenemos la mala costumbre de librar los fines de semana... Es un problema gordo; no solo porque puede caer una sanción, sino porque si se hace una inspección y hay trabajadores sin dar de alta puede ser un delito de cárcel. Antes se podía hacer por burofax, pero lo han eliminado y no hay opciones de ningún tipo. Sin embargo, nosotros hemos elaborado un programa que permite al hostelero comunicar un alta provisional, y luego nosotros el lunes lo perfeccionamos. Pero nos han dicho que no es posible. Llevamos meses con esto, porque ayudaría al empresario, a los servicios de inspección y evitaría problemas judiciales».

«Es imprudente por parte de la administración no contar con los que tienen que aconsejar al ciudadano sobre cómo se aplica una medida»

Este colegio profesional está abanderando el proceso de digitalización, con propuestas como Mobilgest, un desarrollo que permite tramitar desde el móvil númerosas gestiones administrativas. Pero la tecnología aún no ha sido capaz de atajar la desinformación. Fernando Jesús Santiago recuerda el caso de la aplicación de la ley de protección de datos. «Las multinacionales se han adaptado porque tienen recursos, pero los pequeños se han encontrado con desconocimiento, con que les van a sancionar y se han quedado desamparados. Y de repente empiezan a salir 25.432 profesionales piratas que dicen que hacen esto a low cost. El autónomo que tiene una frutería y lleva su producto a la casa de sus 28 clientes, y que tiene los datos de sus clientes en una libreta o un ordenador, afronta obligaciones ante la nueva ley, pero no tiene ni idea de cómo actuar. Esto no se puede hacer así. Cuando legislan tienen que dar una publicidad no para que la lea el jefe de RR.HH. de una gran multinacional o el equipo jurídico, sino para que la lean las asociaciones, los intermediarios... y podamos ayudar al pequeño a cumplirla».

Papel esencial

«Las leyes son complejas y necesitas un interpretador que te la explique y comunique. Por eso va a ser muy difícil que en este país de prescinda de un intermediario como se pretende», defendió también Javier San Martín.

En la línea de ser correa de transmisión de la realidad social, el Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos va a elevar al nuevo Gobierno una propuesta sobre la fiscalidad de las empleadas del hogar. «Si en la sociedad en la que vivimos, una gran parte de los ciudadanos tiene una empleada de hogar, ¿por qué no permitir fiscalmente que las personas en su declaración de la renta puedan deducirse alguna cantidad por los importes que pagan a esas empleada? Así, el mercado negro de estos profesionales se incorporaría al mercado normal, donde tendrían más ingresos, que también se declararían y permitirían al Gobierno aumentar su recaudación». Un «win-win» que ya se aplica en algunas autonomías y que entronca con otras banderas que estas asociaciones han enarbolado en los últimos años, como la de la jubilación activa. «¿Qué puede haber de malo en el hecho de que una persona pueda seguir trabajando en su jubilación siempre que lo declare? El problema es que no lo declara», reflexionó Celia Ferrero.

«Asociaciones y colegios profesionales somos piezas vitales para poder desarrollar en la sociedad una convivencia pacífica y adecuada»

Propuestas con las que los profesionales colegiados reivindican un papel más protagonista en la negociación social. «Hemos vivido en unos sistemas en los que la mayor representación de la sociedad civil ha sido de sindicatos y patronal, y en los que se ha expulsado a cualquier otra organización. Y estas organizaciones no se han adaptado a la nueva realidad productiva y laboral. No han pasado del sindicato de clase al sindicato de servicio, como los alemanes. Y al final un colegio es eso, un sindicato de servicios. Patronal y sindicatos son aún esenciales. Lo han sido en toda la historia democrática, pero tienen que abrirse al diálogo para ser del sigloXXI, no pueden ser del siglo XIX», aseguró Celia Ferrrero.

«La administración debe recordar que somos sus “partners”, no sus enemigos. Estamos en el mismo en el mismo equipo, solo que pensamos de forma diferente o vamos por otro camino. Y deben entender que cuando decimos que no a algo no es que queramos tumbar su proyecto político», recordó Fernando Jesús Santiago. «No queremos que se nos vea como gente molesta que se aprovecha de la ignoracia del ciudadano sobre las normas. Es todo lo contrario. Somos profesionales que aplicamos nuestros conocimientos para apoyar al ciudadano y para que la norma se aplique correctamente», refrendó Javier San Martín sobre el papel de unas profesiones de tradición centenaria que se han puesto al día para seguir siendo colaboradores esenciales y agentes de cambio en plena revolución digital.