La apertura de una tienda física para la venta de móviles o aparatos electrónicos es calificada de mero experimento
La apertura de una tienda física para la venta de móviles o aparatos electrónicos es calificada de mero experimento - REUTERS

Los «nuevos» negocios de la banca: innovación tecnológica sin vajillas ni baterías de regalo

Más allá de la apertura puntual de una tienda física para la venta de móviles, los principales bancos españoles innovan a través de nuevos productos financieros dirigidos a públicos concretos o novedosas aplicaciones

MadridActualizado:

La apertura de una tienda física para la financiación y venta de móviles, aparatos electrónicos y electrodomésticos durante la semana pasada en Málaga, por parte de la filial de Caixabank PromoCaixa, ha llamado la atención de propios y extraños. Además de atraer algunas críticas desde la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos (FECE) que lo ven como «una agresión directa», informa EFE. Desde la entidad financiera han matizado que se trata de «una experiencia piloto», así como rechazado que se prevea la creación de una red comercial. Entonces, ¿volverá la banca a ofrecer a sus clientes vajillas o sartenes? ¿Están explorando las entidades financieras introducirse en nuevos sectores, como el de la distribución? Estos son algunos de los no tan «nuevos» negocios de las principales bancos españoles:

Por ejemplo, desde Caixabank, fuentes de la entidad han descrito su modelo de negocio como «muy segmentado basado en la especialización y la calidad de servicio» apoyado en las denominadas oficinas de retail (unas 4.618 en España), Store (más de 200) donde se presta asesoramiento, así como en otras propuestas dirigidas a públicos concretos como Agrobank (clientes del ámbito agrario), Holabank (orientado a clientes extranjeros), DayOne (un servicio centrado en startup y emprendedores) o ImaginBank, un banco móviil con productos diseñados para los «millennials» sin condiciones de vinculación o la posibilidad de hacer todas las operaciones desde el móvil. Además del más reciente «Commerce», con herramientas financieras orientadas al comercio y en la que participa la fintech Quipu.

En el caso de Bankia, uno de los últimos movimientos de la entidad financiera presidida por José Ignacio Goirigolzarri, ha sido su desembarco desde el pasado mes de mayo en el renting de vehículos para particulares y empresas, a través de «Bankia Renting». Aliado con Alphabet, la entidad permite a sus clientes hacerse con un coche, tras el abono de una única cuota mensual incluidos impuestos, sustitución de neumáticos, seguro a todo riesgo, la gestión de multas o la asistencia en carretera, entre otros elementos. Tampoco tendrán la necesidad de hacer una aportación inicial y permitirá la devolución del vehículo sin coste alguno.

Desde el Banco Santander, han impulsado nuevos productos en terrenos como la banca comercial, donde la entidad tenía al cierre del año pasado 17,3 millones de clientes vinculados y otros 25,4 millones de digitales, vienen saliendo nuevos productos dirigidos a públicos concretos como la «Cuenta Smart 1/2/3» dirigida a los millennials o la cuenta «Zero» totalmente online. Además de seguir mejorando la operatividad de Openbank, el primer banco español 100% digital creado en el lejano 1995, así como su propia filosofía digital, «Digilosofía», dentro de la que se engloban aplicaciones como «App Confirming Santander», que ayuda a las pymes a anticipar sus facturas y cobrar en 24 horas. U otras herramientas tecnológicas como la plataforma «Santander Trade», dirigida a asesorar a empresas en su internacionalización.

En este sentido, como prueba del interés en la innovación y las fintech, el fondo de inversiones «Santander Innoventures» - creado en 2014 con un capital de 100 millones de dólares y con sede en Londres- ha incorporado durante el año pasado a su cartera tres nuevas empresas tecnológicas: las británicas Pixoney y Curve o la estadounidense Graidspace, más orientadas a la inteligencia artificial.

La «revolución» de BBVA

Por su parte, desdeBBVA han incorporado en los últimos meses nuevas soluciones digitales a sus líneas de negocio tradicionales, para adaptarse a las necesidades de sus clientes. Como resultado, más de la mitad de los clientes- han asegurado fuentes de la entidad- se relacionan ya a través de canales online con el banco mientras un 55% de los préstamos ya se formalizan de forma digital. Lo que dentro de la entidad comenzó como «La Revolución de las pequeñas cosas» se ha traducido en que el 92% de los productos y de los servicios se puedan contratar por internet. Pero la lista de nuevas herramientas y aplicaciones es amplia: En septiembre del año salía a la luz «BBVA Bconomy», una suerte de plataforma de gestión financiera personal accesibles desde la web del banco o desde el móvil en forma de app. Todo ello midiendo los nieveles de ingresos y gastos del cliente así como su ahorro o endeudamiento, otorga una nota media y recomendaciones.

Hay más app en la caja de herramientas particular de la entidad: Por ejemplo, «Baby Planner», abierta al público en general para conocer los gastos derivados de la llegada de un recién naciado; «BBVA Invest» que le permite a los clientes conocer la mejor forma de invertir sus ahorros según su perfil de inversor; o las populares «BBVA Valora» o«BBVA Valora View» que ayudan a estimar, clientes o no, los precios de compra o alquiler de una vivienda y el impacto sobre nuestras finanzas. Con la segunda basta solo con apuntar a través de la cámara del móvil. Orientada al mundo empresarial, apps como «BBVA Smatpay» una TPV móvil que permite cobros con tarjeta a través de smartphones.