Moody's rebaja aún más el «rating» de Cataluña
Moody's rebaja aún más el «rating» de Cataluña - REUTERS

Moody’s rebaja la nota de Cataluña tras la investidura de Puigdemont

La agencia de rating advierte del riesgo de que el Gobierno catalán frene sus «esfuerzos de consolidación fiscal»

ALEX GUBERN
BarcelonaActualizado:

A modo de mensaje de bienvenida, la agencia de calificación Moody’s ha rebajado la nota crediticia de la Generalitat de Cataluña de estable a negativa, dentro del umbral de lo que se conoce como «bono basura», tras el nombramiento de Carles Puigdemont como presidente de la Generalitat. La agencia de «rating» considera que «el riesgo de que los esfuerzos de consolidación fiscal de Cataluña se detengan se ha incrementado» como consecuencia del clima político y el acuerdo de investidura entre Junts pel Sí y la CUP.

Al respecto, Moody’s considera que en base a las intenciones del presidente Puigdemont de seguir adelante con el plan independentista, que prevé declarar la República catalana en 18 meses, la «tensión política entre la Generalitat y el Gobierno se incrementará». Ello, asegura la agencia londinense, pone en riesgo, aunque de manera «leve», la ayuda que a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) presta el Ejecutivo a Cataluña.

En la muy contundente nota publicada el pasado viernes, Moody’s señala que el «principal objetivo» del Gobierno catalán va a ser la independencia, «lo que podría afectar negativamente el clima inversor y, potencialmente, su recaudación de impuestos». La agencia de calificación considera que la tensión política por el caso catalán se ha incrementado de manera especial tras la suspensión de la «declaración de ruptura» por parte del Tribunal Constitucional.

Inestabilidad tras el 20-D

De manera adicional, apunta Moody’s, el resultado de las elecciones generales de diciembre ha hecho imposible la formación de un nuevo Gobierno en España, «lo que hace más difícil anticipar la eventual respuesta del Ejecutivo a las aspiraciones independentistas de Cataluña, creando incertidumbre política». En contraste con la nota catalana (Ba2 Negativa), Mooody’s mantiene al Gobierno de España en una calificación tres escalones por encima (Baa2 Positiva).

La rebaja de la calificación catalana por parte de Moody’s se suma a la que ya hizo Fitch inmeditamente tras la declaración de ruptura de noviembre, al entender que el citado pronunciamiento podía afectar a la relación de cooperación de la Generalitat con el Gobierno español. Unas semanas antes, tras las elecciones autonómicas, era la agencia Standard&Poor’s la que rebajaba la nota crediticia catalana.