Jaime García
El Pulso del Planeta

Italia celebra los 60 años del Chupa Chups, un icono español

En manos de una multinacional italiana, el caramelo más famoso del mundo, que salió al mercado en 1958, fue una idea del empresario catalán Enric Bernat

RomaActualizado:

Nació en 1958 y se ha convertido en un icono pop, símbolo de generaciones enteras de niños en 103 países de todo el mundo. El Chupa Chups cumple 60 años y toda la prensa italiana evoca este aniversario para celebrar el origen de un mito. Forma parte de la historia de ese 1958, año en el que «Volare» de Domenico Modugno ganaba el Festival de San Remo, el rock and roll llegaba con los discos de Elvis Presley, un submarino arribaba por primera vez al Polo Norte y nacía el microchip. El Chupa Chups fue una intuición del empresario catalán, Enric Bernat, heredero de tres generaciones de confiteros. La idea de Bernat era simple, pero genial: el mayor consumidor de caramelos es el público infantil, que acostumbraba a sacárselos de la boca y, al cogerlos con las manos, se las ponía pegajosas. Para evitar este inconveniente se inventó el palito de madera, luego sustituido por uno de plástico, con objeto de sostener el dulce. El éxito fue inmediato. Cinco años después, este dulce ya se vendía en 300.000 tiendas.

Aceptado por la RAE

Un eslogan publicitario decía «chupa Chups», y así se adoptó como nombre del producto, pasando incluso al diccionario de la Real Academia de la Lengua, que lo denomina también chupachús, con esta definición: «Caramelo de forma esférica, con un palito que sirve de mango para poder chuparlo».

Hay, pues, creatividad y marketing detrás del éxito. Por eso, para lanzarlo y aumentar sus ventas en el exterior, Enric Bernat pidió a Salvador Dalí que rediseñara el logotipo en 1969. Desde su refugio en Cadaqués, el artista catalán dibujó la famosa margarita, símbolo gráfico inspirado en la atmósfera hippy de la época, con la flor convertida en un símbolo para los llamados «hijos de las flores».

A partir del año 2000 cayeron las ventas y en el 2006, la multinacional italiana Perfetti Van Melle compró la empresa a los hijos de Enric Bernat, fallecido en 2003. Como otras marcas españolas, Chupa Chups S.A. cayó en manos italianas. Relanzaron un caramelo que ahora alcanza seis décadas de existencia, pero que no envejece nunca. Tiene un mercado mundial porque, con sus más de 130 sabores, ha conquistado a pequeños y mayores. Lo saborean numerosos personajes famosos, como Ronaldo, Zidane, Johan Cruyff, Madonna, las Spice Girls, Naomi Campbell o Giorgio Armani. En su día, John Lennon se dejó fotografiar con uno en sus manos y en la televisión, el imbatible teniente Kojak (Telly Savalas) hizo de este caramelo una de sus señas de identidad. En el año 1995, Chupa Chups salió al espacio, a bordo de la estación espacial MIR.

Marco Seregni, director comercial de la Perfetti Van Melle, explica así su éxito planetario: «La clave está en la forma de consumirlo, sin olvidar la continua capacidad de entrar en los gustos de muchas culturas, proponiendo sabores preferidos de las poblaciones locales», como el dulce de leche en México, el arándano en Rusia y el té verde al limón o la menta en China.

En Italia se encuentra en el mostrador de cualquier farmacia, junto a la caja. Se dirá que eso va contra el consejo de los dentistas. Pero, ¿quién no ha probado alguna vez un Chupa Chups? ¿Quién renuncia al placer de volver por un momento a la infancia o concederse el placer de saborear la golosina más famosa del mundo?