El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi - EFE

Los empresarios se movilizan frente al decretazo laboral

Valerio confirma que pretende tumbar la reforma de 2012 y CEOE reúne hoy a sus órganos de dirección

MadridActualizado:

En el último segundo. Así piensa el Gobierno aprobar la contrareforma laboral. No lo ha negociado con los empresarios, pero sus cambios cuentan con todo el apoyo de UGT y CC.OO. Es probablemente lo haga este viernes, porque así podrá convalidar su decretazo la semana próxima, antes de que se disuelvan las Cortes el 5 de marzo «Siempre se puede meter una canasta de tres puntos en el último segundo del partido y en ello estamos, dijo ayer la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio en el Senado.

Las intenciones del Ejecutivo de Sánchez han puesto en alerta a las empresas. «Quieren capar la creación de empleo. Cómo se nota que no han generado un empleo en su vida ni han pagado una nómina», aseguró a ABC, Lorenzo Amor, presidente de ATA, la mayor asociación de autónomos. Las declaraciones de Amor reflejan el sentir de las empresas. Hoy la CEOE fijará postura oficial sobre las intención de Pedro Sánchez, después de la reunión de sus órganos de dirección. Aunque el presidente de la patronal ya ha lo ha dejado claro: «El Gobierno debería tener la decencia de no legislar antes de las elecciones». Pero la ministra Valerio opinó todo lo contrario. «A este Gobierno nunca le han temblado las piernas para adoptar medidas positivas para la ciudadanía de este país. Ni nos han temblado, ni nos van a temblar», agregó. Explicó que el Ejecutivo tiene muy claro lo que hay hacer en el mercado laboral antes de que acabe la legislatura.

¿Que cambios pretende hacer el Gobierno? Una de las medidas estrellas es acabar con el protagonismo del convenio de empresa. Ello permitirá que lo pactado por sindicatos y patronales sobre salarios y jornadas de trabajo en los convenios sectoriales -estatales, autonómicos o provinciales- vuelva a estar por encima de lo que se acuerde en el seno de las empresas. Matarán dos pájaros de un tiro. Por un lado, se devolvería el protagonismo perdido a los sindicatos en las empresas y, por otro, se frenarían los recortes de salarios que implicó en 2012 dar todo el poder a las empresas en los convenios.

Sánchez quiere también recuperar el subsidio a los 52 años y fijar cláusulas de jubilación obligatoria en los convenios ligada a procesos de empleo y relevo generacional. Su idea pasa también por limitar los «descuelgues» para casos muy concretos, de «verdadera necesidad» y eliminar el actual límite de un año para la ultraactividad y que sea la negociación colectiva la que determine su duración.