Los daños ligados a incidencias climatológicas como temporales han aumentado en los últimos años
Los daños ligados a incidencias climatológicas como temporales han aumentado en los últimos años - JUAN CARLOS VALERO

Los daños por los temporales auguran subidas de precios en los seguros del hogar

La ratio de costes sobre ingresos del sector se ha disparado en el último año por encima del 93%

MADRIDActualizado:

Los temporales de viento y lluvia y los episodios de ciclogénesis que afectaron a distintas zonas del país durante el año pasado han elevado el número de siniestros declarados por los hogares al seguro y por tanto incrementado las indemnizaciones abonadas por las compañías. Esto puede obligar durante este ejercicio a las entidades aseguradoras del sector a subir las primas a sus clientes habida cuenta del deteriorio de las ratios de rentabilidad del ramo.

«Los fenómenos atmosféricos han afectado mucho y los resultados del ramo han empeorado en el conjunto del sector», dijo ayer el consejero delegado de Línea Directa, Miguel Ángel Merino. Aunque 2017 fue un año extremadamente seco, al mismo tiempo fue muy intensivo en tempestades ciclónicas atípicas. De hecho, como informó ABC, esos extremos ha provocado que el seguro agrario haya tenido que abonar las segundas indemnizaciones más altas de su historia.

Esto se tradujo en un aumento notable de la siniestralidad y de los costes asumidos por las aseguradoras para indemnizar o cubrir los gastos de reparaciones a las viviendas afectadas por esos temporales. En concreto, y según los datos de ICEA, la ratio de siniestralidad se ha disparado en el último año del 57,3% al 61,7%. Y la ratio combinada, que compara lo que una aseguradora gasta en indemnizar a sus asegurados con lo que ingresa por las pólizas, se situaba al cierre del tercer trimestre del año pasado por encima del 93%, frente al 87,7% de un año antes. Es decir, de cada 100 euros que facturan las compañías, 93 los destinaron a cubrir los siniestros, dejando un margen de 7 euros. Aunque está lejos del 100%, que sí llegó a alcanzarse en autos, las aseguradoras están volcadas en mejorar su rentabilidad.

Situación diferente podría darse en el negocio de los seguros de automóvil, que viene de sufrir esa misma situación en los últimos años. La caída de los precios por la feroz competencia hasta niveles de rentabilidad insostenibles y la entrada en vigor de una norma que eleva las indemnizaciones obligó a las compañías de seguros a encarecer el año pasado las primas. Lo hicieron, también, al estimar que la recuperación económica y el consecuente incremento del tráfico se traduciría en una aumento de la siniestralidad: eso no se ha producido y los resultados han sido mejor de lo esperado, de forma que deja margen a las compañías para volver a competir con precios a la baja.