Artiem Hoteles ha sido premiado, por séptimo año consecutivo, como uno de las mejores empresas para trabajar de España
Artiem Hoteles ha sido premiado, por séptimo año consecutivo, como uno de las mejores empresas para trabajar de España - ABC

Una corriente de aire fresco en la industria hotelera

La firma menorquina es especialista en transformar hoteles que no funcionan, a los que imprime su filosofía de éxito: si los trabajadores son felices, también el cliente y la empresa

MadridActualizado:

Creció en el seno de una empresa familiar con 45 años de recorrido en el sector hotelero y siempre quiso seguir los mismos pasos y ser empresario. José Guillermo Díaz arrancó la aventura con su esposa Gabriela Aliaga en 1993, cuando ambos se hicieron cargo del hotel familiar Artiem Capri. Hoy el grupo hotelero que preside, Artiem Hoteles, factura 15 millones de euros y cuenta con cinco hoteles, tres en Menorca (Carlos III, Audax y Capri), uno en Madrid (Artiem Madrid) y en 2018 incorporó el quinto, Artiem Asturias. Todos estaban en funcionamiento cuando fueron incorporados al proyecto empresarial y les imprimió su particular filosofía de éxito: si la plantilla es feliz, también lo será el cliente y la empresa saldrá ganando. «Somos buenos en transformar establecimientos hoteleros que por diversas circunstancias no funcionan. Conseguimos hoteles que son reconocidos por sus empleados como grandes lugares para trabajar, logramos niveles de satisfacción de los clientes por encima del 93% y una rentabilidad financiera que satisfaga nuestro coste de capital», asegura el consejero delegado y fundador de un negocio que da empleo a 197 personas, cifra que llega a 260 en temporada alta.

La firma utiliza el sistema «Great Place to Work», un ranking que elabora una consultora para medir la satisfacción de los clientes, además de comparar el negocio con otras empresas que comparten esa filosofía. El resultado es recurrente: Artiem Hoteles ha sido premiado, por séptimo año consecutivo, como uno de las mejores empresas para trabajar de España.

Cuando a este empresario se le pregunta sobre el impacto que puede tener el Brexit en el turismo en España asegura que «es una incógnita». Adelanta que desde que se inició el proceso el nivel de gasto ha caído y se ha producido un desvío de turistas británicos, que han decidido buscar destinos más competitivos en precios. Explica también que un factor a tener en cuenta es que el turismo interior en Reino Unido esta creciendo en parte por el efecto del cambio climático y por la depreciación de la libra respecto al euro, que desde que comenzó el proceso se ha depreciado un 12%.

José Guillermo Díaz, Gabriela Aliaga y su hijo Willy
José Guillermo Díaz, Gabriela Aliaga y su hijo Willy - ABC

«Lo que suceda a partir del 12 de abril es imprevisible», asegura el CEO de Artiem

Para este año Díaz estima una caída en pernoctaciones de este mercado entorno a un 15%, prácticamente como en 2018. «Si bien es verdad que lo que suceda a partir del 12 de abril es imprevisible. Las consecuencias del Brexit en el propio mercado británico, serán tanto o más importantes como las consecuencias en la desaceleración de economía europea (Italia en recesión, Alemania cayendo,….) y su efecto en la confianza y el consumo. Todo esto sumado a tres factores más: el crecimiento de los competidores del Mediterráneo oriental, el incremento de las vacaciones de europeos en sus propios países y la caída de ventas en el Caribe que podría atraer con precios muy competitivos clientes de mercados europeos. Al fin y al cabo la incertidumbre nos estimulará a innovar y transformar nuestro negocio».

Aunque precisa que su grupo no es ajeno a esta situación, también puntualiza que la firma ha ido ganando cuota entre lo que denomina su «público objetivo», además de haber invertido en crecer en mercados del norte y centro de Europa. ¿Dónde se instalará el siguiente Artiem? «Nosotros nos sentimos a gusto con los cambios porque abren muchas oportunidades. Por lo tanto pensamos que oportunidades pueden surgir y hay que ver la manera de aprovecharlas», concluye.