Reunión del Consejo Económico y Fiscal de las comunidades autónomas
Reunión del Consejo Económico y Fiscal de las comunidades autónomas - EFE

Las cifras desmienten que el modelo actual infrafinancie a Cataluña

Desde 2009 recibe más dinero que la media de las comunidades autónomas

MadridActualizado:

Una reivindicación clásica de la Generalitat es que Cataluña está maltratada por el actual modelo de financiación autonómica. Sin embargo, a tenor de los últimos datos, esto no es así: la comunidad recibe incluso algo más que la media de regiones. Así lo atestiguan los últimos datos de financiación autonómica recabados por el director de Fedea y autor de las balanzas territorializadas publicadas por Hacienda, Ángel de la Fuente.

Cataluña ha recibido recursos en la media del resto de comunidades. La región presidida por Quim Torra tuvo una financiación por habitante un 0,2% por encima de la media autonómica cada año. Así lo arroja la media que arranca desde 2009 –fecha en la que empezó el modelo de financiación ahora vigente– hasta 2016. De hecho, el modelo vigente ha mejorado su situación frente al sistema anterior que arrancó en 2002 hasta 2009: en esos ocho ejercicios su financiación fue un 0,1% inferior a la media de regiones. Con el siguiente sistema solo ha habido tres años en los que haya recibido menos que la media: en 2012, en 2013 y en 2014. En el resto, su financiación fue superior.

Al observar el índice, se ve que las regiones infrafinanciadas son Valencia (la que más, con un 8% menos de recursos que la media autonómica cada año entre 2009 y 2016), Murcia (un 5,8%), Andalucía (un 5,1%) y Castilla-La Mancha (con un 1,5%). Cataluña se situaría así en la media autonómica, por lo que sus habitantes no reciben menos, aunque haya comunidades que hayan recibido más con un modelo de financiación que ahora cumple diez años y que el Gobierno reformará en la presente legislatura.

De 2009 a 2016, las dos regiones de régimen común que han ingresado más que la media al observar la financiación por habitante han sido Cantabria –un 21% más cada año– y La Rioja –un 17%–. Ello excluye al País Vasco –que dobla la financiación por habitante de las comunidades de régimen común– y a Navarra –con un 44% más que la media–. Si se suma el impacto de los préstamos concedidos por el Estado a las comunidades a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), Cataluña queda con una financiación un 18% superior al de la media de comunidades, según recoge el documento publicado por Fedea «La evolución de la financiación de las comunidades autónomas de régimen común, 2002-2016». Cataluña ha recibido un 27% de los mecanismos de liquidez a las regiones, con más de 75.000 millones de euros que han abaratado su financiación.

En las últimas balanzas territorializadas que elaboró Ángel de la Fuente para el Ministerio de Hacienda en 2017, con datos definitivos de 2014, Cataluña aportó a la solidaridad regional 9.892 millones más de los que recibió, un 5% de su PIB. Había cuatro regiones contribuyentes netas al sistema: Madrid (con 19.205 millones, dos veces más que Cataluña, un 9,8% del PIB), Baleares (1.516 millones, un 5,7% de su PIB) y Valencia (1.735 millones, un 1,78% de su PIB). El Gobierno de Rajoy encargó al experto Ángel de la Fuente estas balanzas en 2012 para aportar datos al estudio sobre el modelo de financiación. La Generalitat siempre se opuso a estos informes y alegaba que aportaba mucho más.

Mientras De la Fuente utiliza el método de carga-beneficio, que trata de distribuir los beneficios de inversiones y gastos más allá del territorio en el que están ya que generan un efecto común; frente a ello, la Generalitat esgrime otro método, el monetario, donde las inversiones se asignan en su totalidad en el terriotorio donde se realizan, un método muy discutido en el ámbito académico.

Curiosamente, desde que estalló el 1-O y subió al poder el Gobierno de Pedro Sánchez, el Ministerio de Hacienda no ha vuelto a actualizar estas balanzas, criticadas por la Generalitat: si debían haber salido el pasado verano, las últimas disponibles se encargaron bajo la batuta de Montoro, en 2017. Desde Hacienda señalan que es un asunto que «está pendiente», aunque lleva así un año.