Mostrador de Huawei - REUTERS

El Gobierno chino amenaza a EE.UU. por incluir a Huawei en su lista negra

Pekín califica de sabotaje industrial las medidas adoptadas por el presidente Trump

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PEKÍNActualizado:

Tras los aranceles de la semana pasada, la guerra comercial entre Estados Unidos y China se ha desviado a otro campo de batalla, las telecomunicaciones, donde destaca un nombre propio: Huawei. El miércoles, Washington metió a este gigante tecnológico en su «lista negra» vetándole el acceso al mercado norteamericano por partida doble.

Por un lado, el presidente Trump declaró una emergencia nacional para firmar una orden ejecutiva prohibiendo los negocios con empresas que supongan un riesgo para la seguridad del país. Aunque dicha orden ejecutiva no cita expresamente a Huawei, la Casa Blanca lleva meses advirtiendo de la «amenaza» que entraña por sus conexiones con el autoritario régimen de Pekín, que la compañía niega. Por el otro, el Departamento de Comercio incluyó a Huawei y 70 subsidiarias en su «Lista de Entidades». Así se conoce a una «lista negra» que exige un permiso específico de las autoridades estadounidenses para operar en dicho mercado. Con la inclusión en esta lista por «actividades contrarias la seguridad nacional de EE.UU. o los intereses de la política exterior», la actividad comercial de Huawei será escrutada hasta tal punto que tendrá muy difícil sobrevivir en este país.

Si antes la Casa Blanca ya prohibía el uso de sus equipos de telecomunicaciones en la administración federal, el veto se extiende ahora a las empresas privadas, que tendrán que pedir permiso a las autoridades si quieren hacer negocios con Huawei. Este mayor control no solo afectará a las pequeñas operadoras de telefonía y tiendas de móviles que aún se sirven de la marca china, sino también a sus proveedores estadounidenses.

La medida es un torpedo a la línea de flotación de la compañía, buque insignia de la tecnología china que en apenas tres décadas se ha hecho con el liderazgo mundial de los equipos de telecomunicaciones y desafía la hegemonía de Samsung y Apple en los móviles. Con evidente irritación, Pekín amenazó ayer a EE.UU. con tomar represalias por lo que considera un «sabotaje industrial».

«China ha dejado claro muchas veces que no se debería abusar del concepto de seguridad nacional ni usarlo como un pretexto para el proteccionismo comercial», advirtió el portavoz del Ministerio de Comercio, Gao Feng, según informa la agencia Reuters. Además, anunció que Pekín «tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar con decisión los derechos legítimos de las firmas chinas». Por su parte, el portavoz de Exteriores, Lu Kang, acusó a Trump de usar la seguridad del Estado como «un pretexto para suprimir negocios extranjeros».

En medio de la creciente tensión comercial entre las dos mayores potencias económicas del planeta, Huawei lleva ya mucho tiempo en la diana de la Casa Blanca. Desde el año pasado, la Administración Trump viene alertando a sus aliados porque el fundador de la compañía, Ren Zhengfei, es un militar retirado que pertenece al Partido Comunista. Además, su hija, Meng Wanzhou, está detenida en Canadá por una orden de extradición pedida por un tribunal de EE.UU., que quiere juzgarla por, presuntamente, intentar violar las sanciones contra Iran vendiéndole tecnología. Un caso que no solo ha agravado la hostilidad entre Pekín y Washington, sino que ha salpicado también al Gobierno canadiense. Dos de sus ciudadanos, el empresario Michael Spavor y el exdiplomático Michael Kovrig, fueron acusados ayer formalmente de haber robado secretos oficiales, seis meses después de su detención y confinamiento en un lugar secreto sin apenas contacto con sus familiares ni abogados.

Sufriendo un notable desgaste, Huawei insiste en su inocencia y en que jamás espiará para el régimen chino, prometiendo total transparencia para comprobar sus equipos tecnológicos. Pero, además de EE.UU., Australia y Nueva Zelanda ya la han vetado para el desarrollo del 5G, la próxima generación de internet. «Restringir a Huawei no hará a EE.UU. más fuerte ni más seguro. Solo servirá para limitarlo con alternativas inferiores y más caras, quedándose atrás en el 5G y dañando finalmente los intereses de las empreas y consumidores», advirtió en un comunicado la compañía, víctima colateral de esta guerra comercial.