JULIÁN DE DOMINGO

El calzado español pisa fuerte fuera de nuestras fronteras

La exportación creció un 11% en 2015 hasta alcanzar los 2.934 millones de euros

MADRIDActualizado:

Puede que sea casualidad pero el hecho de que una de las marcas de calzado más prestigiosas del mundo, Manolo Blahnik, tenga origen español y sus zapatos sean objeto de deseo de muchas mujeres ha hecho que el tirón de los zapatos españoles en el exterior sea enorme. Esta misma semana, sin ir más lejos, se ha inaugurado en Tokio la XXVI feria Shoes From Spain Exhibition, un nicho de mercado de más de 40 millones de euros. Un buen ejemplo de la excelente percepción que tiene este producto fuera de nuestras fronteras e incluso a miles de kilometros de distancia.

El dato marea: España exportó 152 millones de pares de zapatos el año pasado, con un valor de 2.934 millones de euros, lo que supone un aumento de un 11,1% en relación con el año anterior. En volumen, sin embargo, hubo un ligero retroceso, del 1,3%. Esto supone que el crecimiento de la actividad exterior de este sector es 2,5 veces superior al valor de las exportaciones españolas de mercancías, que crecieron un 4,3% en 2015, según datos de la Federación de Industrias del Calzado Español. Y, casi lo más importante, el 64,6% del valor total de la facturación exterior corresponde a calzado de piel.

Destino Europa

La Unión Europea es el principal comprador de calzado español, impulsando y liderando el crecimiento de las exportaciones totales con un aumento del 13,2% en valor y del 0,2% en volumen. Por países Francia, Italia, Alemania, Reino Unido y Portugal encabezan el listado de los principales destinos.

En cuanto a las importaciones cayeron un 10,2% en volumen, pero aumentan un 11,6% en valor, con lo que el sector presenta un superávit comercial de casi 243 millones de euros. China es el primer proveedor de calzado a España, con una cuota del 62% del total de pares importados, equivalente a 178 millones de pares pero por un valor de 963 millones de euros, lo que da una clara idea de que la calidad del calzado chino es muy inferior al que se produce en nuestro país. «En cuanto a producción, aún se encuentra lejos de los niveles de 2007 pero las empresas están haciendo un enorme esfuerzo por seguir creciendo y recuperar rentabilidad», asegura la patronal del sector.

La estructura empresarial es de 1.413 empresas y 25.204 trabajadores pero el 47,8% de las compañías tienen menos de diez empleados.

Tempe: 71 millones de pares

Si hay una empresa que destaca en el panorama de fábricas españolas de calzado, esa es Tempe, que abastece a todas las marcas del Grupo Inditex. Se encuentra situada en Elche y precisamente está ahora embarcada en un plan de expansión para convertir sus instalaciones en la mayor plataforma distribuidora de calzado del mundo, con 300.000 metros cuadrados más de suelo que se sumarán a los 150.000 que ya posee en la mencionada localidad alicantina.

Tempe envió 71 millones de pares de zapatos el año pasado a distintas partes del mundo producidos por los 1.900 empleados de la compañía, participada al 50%por Amancio Ortega, y que facturó 1.056 millones de euros el año pasado. Una de las claves de esta enorme producción, al igual que ocurre en Inditex, es una estructura flexible y una fuerte orientación al cliente en todas sus áreas de actividad, desde el diseño a la distribución.

Pitillos, calidad y diseño

Desde o tra de las fabricantes de calzado españolas importantes situada en esta ocasión en La Rioja, Pitillos, su directora general, Silvia Hernández, explica que «el éxito de los zapatos españoles en el extranjero es fruto de la unión perfecta entre calidad y diseño, siendo capaces de sintonizar con lo que el mercado nos demanda. España es el país donde se hace el mejor calzado del mundo gracias a un personal muy cualificado, el cual es capaz de aportar al zapato un valor añadido». En cuanto al aprovisionamiento de materiales Hernández asegura que «nuestras pieles y materiales las adquirimos en uno de los mejores productores italianos». Respecto a la competencia de otros países europeos como Italia, la reponsable de Pitillos reconoce que «los italianos son más hábiles a la hora de posicionar un zapato con un buen diseño, calidad y precio. El problema de los españoles es que nos tenemos que creer que somos buenos en lo que hacemos, además de un buen marketing, claro».

Pasión de daneses y norteamericanos

El auge de esta industria no solo se alimenta de grandes empresas. Numerosas pymes consolidan la posición del calzado español con apuestas artesanales como la de Submarina, también en La Rioja. Se trata de las clásicas espardeñas pero completamente renovadas en cuanto a materiales y diseño.Ofertas variadas y novedosas en un sector que no admite hormas.

Los que más gastan en calzado en el mundo son daneses, estadounidenses y británicos con un presupuesto por habitante al año de 240,66, 181, 61 y 176,21 euros respectivamente. Los que menos dinero dedican a zapatos con indios, mexicanos y sudafricanos con 1,48, 17,59 y 24,38 euros respectivamente. En el caso de España el gasto anual por habitante fue de 115,67 euros en 2015. Por comunidades los que más destinana a zapatos son los ciudadanos de Baleares, con 127,88 euros al año, según un informe de Constanza Business & Protocol School.