La operación de fusión entre Abertis y Atlantia se negocia desde hace tiempo
La operación de fusión entre Abertis y Atlantia se negocia desde hace tiempo - EFE
TRIBUNA

Buenas vibraciones y bendiciones en la fusión Abertis-Atlantis

Como siempre suele ocurrir cuando se filtra la noticia a los medios el proceso se ha acelerado claramente a partir del pasado 18 de abril

MADRIDActualizado:

Sin prisas pero sin pausas. Pero «pa’lante». Eso dicen. Porque la decisión está ya tomada. Y con el beneplácito del principal accionista. Así está la más que posible fusión entre la italiana Atlantia y la española Abertis. Una operación que venían negociando de forma discreta desde hace semanas -más bien meses- por aquello de que no se disparase el precio y que se hiciera de forma amistosa. Nada de «asaltos». Eso sí, contando siempre con La Caixa, primer accionista de la concesionaria de autopistas española, con el 22,25% de las acciones en manos de su Fundación Bancaria La Caixa, que preside Isidro Fainé.

Y es que como siempre suele ocurrir cuando se filtra la noticia a los medios el proceso se ha acelerado claramente a partir del pasado 18 de abril. Los compradores se apresuraron a confirmar su interés y la certeza de la existencia de conversaciones continuadas, además de aclarar una y otra vez que sus intenciones son «amistosas», problemas con los accionistas y directivos de Abertis, cero patatero. Mientras, los comprados no dicen ni esta boca es mía, si bien no lo desmienten. Bueno, sí, admitieron, a través de un hecho relevante, que habían recibido dicho interés. Lo que no decía el documento enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), lógicamente no procedía, es que el consejero delegado de Abertis, Francisco Reynés, estuvo días antes -coincidiendo con el periodo de Semana Santa- por Italia. Un viaje ¿de placer? Mucha casualidad sería.

El caso es que negociaciones para lanzar la operación «haberlas haylas» y las ha habido. Y muchos hablan ya de que esta operación será prácticamente un calco -similar, sí- de lo que ocurrió no hace ni tres años con otra de las participaciones «joya» de La Caixa. ¿Recuerdan lo que ocurrió con Agbar, incluida en Criteria, el holding de participadas del grupo La Caixa? Por entonces, en 2014, La Caixa vendió el 24,14% de Agbar a Suez, que le reportó cerca de 300 millones de caja, si bien se quedó con el 7% de la multinacional francesa.

Los españoles dejan de ser socio industrial de su empresa, sacan de balance el «bicho» y con el porcentaje que se quedan una vez vendido -y ostentado por la Fundación-, se embolsan sus dividendos como socio financiero. Tras la operación, el grupo financiero español se convirtió en el segundo accionista, solo por detrás de GDF Suez, la sociedad matriz de Suez Environnement, con un 35,7%. Eso le dio derecho a un puesto en el consejo que ocupó Fainé. Pues bien, muchos por ahí dicen ya que éste será el mismo formato digamos que aplicarán ahora con Abertis.

Ahora bien, algo cambiará porque esta vez la Fundación La Caixa desea más «mando en plaza» en el que será el nuevo gigante mundial de las autopistas. Si hoy tiene un 22% de Abertis, el porcentaje sobre el «monstruo» internacional sería del orden del 20%. Algunos cálculos hablan ya de que Atlantia en una de sus ofertas puso sobre la mesa algo más de 15 euros por acción, parte en efectivo, parte en acciones. Una vez hecha la operación, la familia Bennetton -dueño de la italiana- sería el socio del referencia de la nueva empresa.

Lo mejor, es la complementariedad de ambas empresas en cuanto al negocio resultante. Cada una aportando lo mejor que ha hecho. Si bien están muy internacionalizadas, la italiana está volcada en controlar el sector en su país, mientras Abertis ha hecho mucho mejor los deberes fuera de las fronteras españolas. Ambas sumarían con su «boda» más de 10.000 millones de ingresos anuales y alrededor de 14.000 kilómetros de autopistas de peaje repartidas por Europa, Asia e Iberoamérica. Su valor conjunto en Bolsa superaría los 35.000 millones de euros

De momento, Alitalia ha movido ficha. «Dinerito» para poner sobre la mesa ya tiene. Aunque necesitaría más, y en esas está hablando ya con algunas entidades financieras. La concesionaria italiana aprobó el pasado jueves en consejo la venta de un 10% de Autostrade, con la que consigue casi 1.500 millones de euros que irán directamente a financiar parte de la opa amistosa que planea sobre Abertis.

Curioso sí es, a pesar del buen entendimiento, que hace una década, a comienzos de 2006, cuando se denominada Autostrade, Abertis intentó una integración con la italiana que finalmente no prosperó por cuestiones políticas. Los italianos no querían perder el control de sus autopistas en favor de los españoles. ¿Y nosotros sí queremos? El Gobierno «ni se opone ni se deja de oponer», dijo el ministro Íñigo de la Serna esta misma semana en el Foro ABC. Lo mismo se quita un problema.