Carla Suárez devuelve una bola de revés ante María Sharapova
Carla Suárez devuelve una bola de revés ante María Sharapova - AFP

US OpenUn talento en peligro de extinción

Carla Suárez lleva su revés a una mano y sus 162 centímetros a los cuartos del US Open

MadridActualizado:

«Ha sido un día muy especial; poder jugar ante María Sharapova y ganar en el día de mi cumpleaños (30) es el mejor regalo que me podía hacer». Nuevo hito de Carla Suárez Navarro. Tras derrotar a la exnúmero uno del mundo jugará por segunda vez unos cuartos de final del US Open.

La canaria, 24 del ranking WTA, quedó incrédula ante el trato recibido en el partido de cuarta ronda, jugado durante su aniversario. «Cuando el público te ovaciona así es muy especial, es una experiencia única, quizá irrepetible. Me alegro mucho de lo que he podido disfrutar», comentó sobre los aplausos y cantos que le brindaron los aficionados norteamericanos en la Arthur Ashe, pista principal del complejo de Flushing Meadows, Nueva York.

Jugadora diferente

Suárez ha llevado un tipo de juego diferente al que acostumbra el circuito de tenis femenino hasta la fase final del grande neoyorquino. Pocos centímetros de estatura y el revés a una mano son las señas de identidad de una jugadora de seda que se siente más cómoda en tierra batida que en cemento.

María Sharapova, 1,88 metros. Caroline García, 1,77. Kristina Mladenovic, 1,84. Esas son las últimas tres jugadoras que sucumbieron ante Carla Suárez Navarro, que no pasa del 1,62. El circuito WTA se ha plagado de jugadoras altas como Karolina Pliskova, de 1,86, Garbiñe Muguruza (1,82) o Naomi Osaka (1,80). La española tiene un perfil «en peligro de extinción». Aun así, su altura le ha ayudado a nivel psicológico: «Ser bajita me ha hecho superarme. Me he adaptado a ello desde pequeña y ha hecho que saque lo mejor de mí», dijo en 2016, cuando alcanzó la posición número seis del ranking WTA, su tope hasta la fecha.

A parte de la altura, mantiene una peculiaridad única. Además de ser la segunda jugadora más baja del top 50 (tras Dominika Cibulkova, 161 centímetros), Suárez es la única tenista que mantiene el revés a una mano. «Es algo que se está perdiendo en el circuito WTA; consiste en fuerza y estabilidad. Por norma general las chicas suelen tener menos fuerza, así que recurren a las dos manos», explica la española.

Una dura rival

Suárez afronta el reto de meterse por primera vez en su carrera en las semifinales de un Grand Slam. La canaria se ha estrellado en seis ocasiones contra el muro de los cuartos: tres veces en el Abierto de Australia (2009, 2016 y 2018), dos en la tierra de Roland Garros (2008, 2014) y una en el US Open (2013). Como dato positivo, esta es su primera temporada con dos apariciones en el cuadro final de dos grandes: cuartos en Australia y Estados Unidos.

Su rival, con la que se enfrentará esta madrugada (01 horas, Eurosport), será Madison Keys, número 14 del mundo. «Tengo unos cuartos de final muy difíciles. Es una jugadora local que tiene mucha experiencia en este tipo de pista y en este tipo de torneos. Será duro porque tiene un saque muy potente y una derecha muy agresiva. Habrá que estar al 100% de nuevo», dijo Suárez.

La norteamericana, que alcanzó hace unos meses las semifinales de Roland Garros, aprovechará el «factor cancha» del US Open. El pasado año firmó una espectacular actuación en Flushing Meadows al ceder únicamente dos sets antes de llegar a la final; cayó ante su compatriota Sloane Stephens por 6-3 y 6-0 en la lucha por el título.