Buyo y Weah, en el PSg-Real Madrid de la Copa de la UEFA de 1993
Buyo y Weah, en el PSg-Real Madrid de la Copa de la UEFA de 1993 - ABC

ChampionsCuando París y el PSG fueron la bestia negra del Madrid

En la década de los noventa, la capital francesa fue escenario de dos debacles europeas del conjunto blanco

ENVIADO ESPECIAL A PARÍSActualizado:

Hubo un tiempo que al madridismo le daba más pavor visitar París que viajar a Múnich. Ocurrió hace veinte años, cuando un equipo de la clase media de Francia y sin pedigrí continental reunió a los mejores jugadores galos de la época, a dos descomunales talentos brasileños y al único Balón de Oro de la historia de África.

Lama, Roche, Le Guen, Guerin, Ginola, Raí, Valdo o Weah, entre otros, conformaron durante los noventa un PSG de ensueño, para muchos el mejor de sus 45 años de existencia, con permiso de la actual pasarela de estrellas que juegan hoy en club parisino. Ganaron la Recopa de 1996, fueron subcampeones de la de 1997, llegaron a cinco semifinales europeas y también lograron una Liga (1994) tres Copas de Francia (1993, 1995 y 1998) y dos Copas de la Liga (1995 y 1998).

Todo comenzó el 18 de marzo de 1993, en la vuelta de los cuartos de final de la Copa de la UEFA. Un Real Madrid liderado por Míchel, Butragueño, Hierro y Zamorano se presentó en el Parque de los Príncipes con una buena renta del Bernabéu (3-1) y con una sensación de superioridad abusiva. Pero en París aquel resultado era papel mojado. Iba a ser la primera vez que el conjunto blanco jugara en la capital gala y no había marcador en contra que pudiera apagar la caldera de un Parque de los Príncipes «enloquecido», como recuerda a ABC Alain Roche, uno de los estandartes de aquel fabuloso PSG: «Muchos aficionados aún nos paran por la calle y nos dan las gracias por aquel partido. Estará para siempre en el corazón de todos nosotros. Después del triunfo del Olympique de Marsella sobre el Milán en la final de la Champions de 1993, ese PSG-Real Madrid es el partido más importante de la historia de del fútbol de clubes en Francia».

El equipo galo le dio la vuelta a la eliminatoria con un contundente 4-1, aunque hubo intriga hasta el minuto 95: «Llegamos con 3-0 al tiempo de prolongación. Los fuegos artificiales ya estaban preparados pero en el 93 marcó Zamorano y el partido se iba a la prórroga. Y entonces, a falta de unos segundos para el final, Kombouaré hizo el cuarto y aquello estalló», detalla Roche a este periódico, advirtiendo que el Madrid no se puede confiar a pesar del 3-1 del Bernabéu

Nuevo K.O. en 1994

La pesadilla se repitió justo un año después. El 18 de marzo de 1994, otra vez en unos cuartos de final se veían las caras PSG y Real Madrid, aunque en esta ocasión en la Recopa. En la ida, los franceses lograron una mínima victoria (0-1) y en París les bastó con un empate (1-1) para volver echar de Europa a los blancos: «En ambas eliminatorias tuvieron de su lado un componente de fortuna que fue clave, pero es cierto que era un equipo temible y fantástico, lleno de jugadorazos de exquisito nivel. Fue un fastidio cruzarnos con ellos dos veces consecutivas y caer eliminados pero en el fútbol no siempre se gana», recuerda Buyo, el guardameta blanco de aquella época.

Hace dos años y medio, tras aquellos negros pasajes de los noventa, el Madrid volvió al Parque de los Príncipes, pero fue en partido de la fase de grupos de la Champions, con ambos equipos como claro favoritos para pasar a octavos, como así fue. Aquel choque acabó con empate a cero y no tuvo la tensión ni el carácter definitivo que sí que tuvieron en el noventa y, claro está, tendrá esta noche: «Con y sin Neymar, el Madrid no lo va pasar bien aquí. Es el partido de la temporada para el PSG y ya demostró una vez que está capacitado para levantar un 3-1 de la ida», sentencia Roche.