Marc Márquez celebra la victoria en el podio
Marc Márquez celebra la victoria en el podio - AFP

MotoGP | GP AustraliaMárquez gana en Australia y roza el título

El español logra su sexta victoria y podrá ser campeón en Malasia al aprovecharse de la mala carrera de Dovizioso, decimotercero

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Le gustan los circuitos a izquierdas porque se parece más a ese entrenamiento de dirt track que realiza por diversión y por profesión. Sin embargo, a Marc Márquez pocas alegrías le ha dado el Gran Premio de Australia. Ganó en 2015, pero suma otros tres ceros en las otras ocasiones que pisó este trazado como piloto de MotoGP. Pero hay que evaluar esos ceros: en 2013 fue un error, en 2016 ya había ganado el título. Y en 2017, Márquez, más completo que nunca, sabía que tenía que quedar por delante de Andrea Dovizioso.

No se quedó allí, fue a por la victoria, trabajada y complicada, pero contundente por delante de Valentino Rossi y Maverick Viñales, y que casi lo lleva directo al trono porque impone 22 puntos sobre el italiano, que quedó decimotercero. Y ya son 33 puntos con 50 por disputarse. En Malasia podrá ser campeón.

Fue un espectáculo de carrera que más parecía de Moto3 que MotoGP. Ni siquiera la parrilla impuso un criterio claro. Nadie se pudo ir por velocidad ni por calidad. Hasta ocho pilotos se pelearon durante buena parte de las vueltas, con adelantamientos al límite en cada curva. Y con un inicio fulgurante que solo hacía presagiar que el triunfo sería peleado.

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En la segunda vuelta, un error que no ha cometido Dovizioso en toda la temporada. Solo, sin que nadie lo perturbara, el italiano se fue en la curva 1 y cayó a la vigésima posición en un circuito estrech y con pocas posibilidades de adelantamiento.

Casi al mismo tiempo, en las posiciones de delante se vivió el momento de tensión: adelantó Viñales a Márquez, y quiso aprovecharse con el mismo movimiento Johann Zarco, pero tan al límite que rozó a Márquez y a punto estuvieron de caerse ambos. Solo habían pasado dos vueltas.

A la tercera, las Yamaha se pusieron delante. Primero Viñales y después Rossi, el piloto incombustible que ya está preparando hoy la próxima temporada. Pero fue una batalla a siete pilotos, pues Miller, que lideró las primeras vueltas solo 20 días después de romperse la tibia en Andorra, Zarco y hasta Crutchlow, Iannone y Rins pelearon en el grupo de cabeza.

A partir de ahí, la locura. Los adelantamientos se multiplicaron porque nadie cedía y todos tenían ese ritmo suficiente como para que en cada curva hubiera un líder distinto y un uy diferente. Hubo roces entre Viñales y Márquez, entre Márquez y Rossi, entre Iannone y Rossi, entre Zarco y todos los demás.

En uno de esos toques entre Viñales y Zarco se despejó la incógnita. Se quedó el 25 y se aprovechó Márquez, que puso metros de por medio. Aún amplió más la ventaja porque Zarco continuó enfrascado en una batalla particular con Iannone y Rossi, enfadado al final de la carrera con el francés por su agresividad en los pases.

Medio segundo, segundo y medio, dos segundos. Márquez ya pudo respirar a falta de tres vueltas porque a Rossi no le quedó más fuerza después del duelo de Yamahas por la segunda y la tercera plaza. Al final, se impuso el veterano por sobre Viñales. Zarco, fuera del podio, pero el mejor debutante de la temporada.

Márquez ya casi roza el título. Quedan 50 puntos en juego, pero ya tiene una distancia de 33 sobre Dovizioso. Por lo que en Malasia tendrá su primera opción matemática de atrapar la cuarta corona de MotoGP.

«He disfrutado mucho. Esta pista es increíble. Todos los pilotos de delante éramos muy agresivos, hay que serlo un poco más. Estoy contento con esa segunda plaza porque yo quería estar en el podio después de pelear con Zarco, Márquez, Viñales, Iannone...», sonreía un siempre joven Rossi.

«Ha sido increíble. Sabía que era un día importante. Dovizioso había sufrido y yo me sentía bien. Durante la carrera he estado esperando y cuando quedaban siete vueltas lo he dado todo. La lucha ha sido increíble. Tengo goma en el mono, también Rossi. Otro espectáculo genial. Así son las carreras. He visto eso y yo también me he puesto a repartir por allí en medio. O te ponías duro o te ibas hacia atrás. Ahora son 33 puntos es un colchón que ahora sí que habrá que saber administrar, aunque con la misma mentalidad en los entrenamientos», continuó Márquez, con muchas opciones de ser campeón en Malasia. Si gane Dovizioso, le valdría con ser segundo; si el italiano es segundo, bastaría con ser quinto; si la Ducati es tercero, sería suficiente con la octava plaza.