Polideportivo

Un portuense de vuelta por Europa

Nono vuelve a jugar hoy la Europa League, algo que no hacía desde la eliminación del Betis ante el Sevilla tras un penalti que cambió su vida

Cádiz Actualizado: Guardar
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El fútbol no es justo o injusto, simplemente pone a cada uno en su sitio. Y a Nono Delgado Villar le corresponde estar en Europa. La historia de este portuense trotamundos tiene miga. Del éxito al fracaso se pasa en un segundo y eso es algo que él vivió en sus carnes.

Hoy, su equipo, el Slovan de Bratislava eslovaco, debutará en la fase de grupos de la Europa League ante el Besiktas turco. Se trata, sin lugar a dudas, de un premio a su constancia. Porque no le ha sido fácil volver a la élite del fútbol europeo.

No le ha sido nada fácil

Esta historia comienza el ya lejano 20 de marzo de 2014 en el estadio Benito Villamarín. Aquel día, el Sevilla FC eliminaba al Real Betis de la Europa League en la tanda de penaltis. Y la pena máxima decisiva la mandaba fuera Nono. Así, de raíz, se cortaba su ascenso meteórico a la élite del fútbol español. Pasó de debutar con 18 años en Primera, disputar casi una cuarentena de encuentros en la máxima categoría y jugar en Europa, a ser pitado por su afición y obligado a abandonar el club en el que se había formado.

Pasó por Alemania, jugó algunos partidos en el Elche y consiguió ascender con el UCAM de Murcia a Segunda el mismo año que el Cádiz CF logró su último ascenso. Hablamos, lógicamente, de 2016, y ese verano tomó la decisión más importante hasta la fecha de su carrera: marcharse de España.

Tenía 23 años y necesitaba empezar de nuevo. Buscar nuevas ilusiones, nuevos objetivos. No es fácil pasar de ganar como titular un Europeo sub 19 junto a Deulofeu, Suso, Kepa o Paco Alcácer, jugar en Europa y ser titular en el Betis a ser pitado por tu propia afición por fallar un penalti con 20 años y tener que jugar en varios equipos de menor categoría en unos meses.

Cogió sus maletas y se marchó a Hungría. Jugó a muy buen nivel en el Diosgyori, lo que le abrió las puertas de uno de los clubes más emblemáticos del Este de Europa, el Slovan de Bratislava. En la capital eslovaca ha logrado en algo más de año y medio una Copa y una Liga y, tras un frenético verano plagado de previas, la clasificación para la Europa League.

Nono vuelve a Europa más de cinco años después de aquella injusta (con él) noche. Su valentía (la de lanzar el quinto penalti de un encuentro tan importante) le costó cara. O no. Porque fue capaz de rehacerse, de encontrar de nuevo su camino, de vivir experiencias diferentes, de realizarse de una manera muy diferente a lo que lo hubiera hecho si hubiese seguido en Sevilla.

Por eso, Nono a día de hoy no mira con tristeza lo que ocurrió en el Villamarín. La mira como parte de su camino, como parte de la persona y el futbolista en el que se ha convertido. La vida da vueltas y a este portuense, que no se pierde ningún partido del Cádiz CF de su buen amigo Iza, esas vueltas le han llevado al mismo sitio. A Europa.