La alineación inicial de Alma de África, justo antes del encuentro en San Telmo. - FRANCIS JIMÉNEZ
FÚTBOL

Unidos para doblegar al racismo

Los jugadores del Alma de África lucen en sus zamarras los insultos racistas que suelen recibir en cada encuentro

JEREZActualizado:

«No podemos decir que hay que jugar el domingo y entrenar dos o tres días cada semana. Sobre todo si los jugadores no han comido en todo el día o no saben dónde van a dormir esta noche», señalan desde el CD Alma de África UD. Y hacen hincapié en su idiosincrasia: «No es posible y somos un equipo cuya labor principal es la social, la humanitaria y la solidaria». Así de tajante se muestra Alejandro Benítez, presidente del club jerezano, quien trabaja a destajo para que a sus chicos no les falte el menor detalle.

El de este domingo en el Complejo Polideportivo San Telmo ante la UD Algaida no era un partido más. Con él se cerraba la temporada en la Tercera Andaluza de Cádiz y, aunque el rival ya estaba ascendido y el Alma de África únicamente había ganado un partido en toda la competición, era el momento para algo más importante: denunciar los insultos y menosprecios que reciben en cada partido que disputan. Esos improperios que dejan claro que el racismo no se ha marchado y sigue presente en cada escenario.

Por eso esta vez en lugar de llevar en la espalda los nombres de cada uno de ellos, los jugadores del CD Alma de África UD 'lucían' en sus espaldas los insultos racistas que les gritan algunos aficionados cada fin de semana. El repertorio de calificativos era de lo más variopinto y deleznable. Desde 'basura' hasta 'negro' pasando por 'gorila' o 'sin papeles'. Así pasaron a llamarse Alberto Cabello, Omar Caro, Jesús Salvador Beato, Thiam Bassirou, Josué Eric Calvin Amang, Mourtalla Samb, Abdoulaye Camara, Osaibvie Okoro, Ivan Coulibaly, Abdelmounim Bouilli, Abdou Issa, Juan Daniel Rivero, Pedro Semedo, Modou N'Diaye, Juan Antonio Pulido y Mohamed Hamane.

Fútbol contra el racismo

Una iniciativa que aglutinó a distintos medios de comunicación en San Telmo para contar la historia de un equipo en el que jerezanos de toda la vida unen sus fuerzas con personas que en su día llegaron desde Nigeria, Camerún, Guinea Ecuatorial, Costa de Marfil, Marruecos, Mauritania, Senegal, Ghana, Burkina Faso y Togo sin nada en sus manos.

Al fin y al cabo era la manera más mediática de sacar a la luz el problema del racismo que sufren cada vez que se pone el esférico en juego. Estaba claro que se trataba de concienciar de lo que sucede en el césped.

El resultado al final fue lo de menos. Los sanluqueños del Algaida ganaron sin demasiados problemas (1-6) y contaron con el apoyo de su afición. Pero sobre todo ganó el balompié porque esta vez el racismo no apareció. Fue la mejor noticia en una tarde en la que el sol apretaba, la misma tarde en la que la inocente mirada del hijo de Pedro Semedo, uno de los héroes del alma de África, soñaba con un futuro mejor.

UNA LISTA SINGULAR

1. Alberto Cabello: Basura.

3. Omar Caro: Gitano.

4. Jesús Salvador Beato: Indio.

5. Thiam Bassirou: Gorila.

6. J. E. Calvin Amang: Mono.

8. Abdoluaye Camara: Sin papeles.

9. Osaivbie Okoro: Negrata.

10. Ivan Coulibaly: Inmigrante.

11. Abdelmounim Bouilli: Moro.

12. Abdou Issa: Esclavo.

15. Juan Daniel Rivero: Sudaca

16. Pedro Semedo: Negro.

18: Modou N’Diaye: Nigga.

u19. Juan Antonio Pulido: Escoria.

u20. Mohamed Hamane: Ilegal.