Reina, titular indiscutible en la portería del Nápoles
Reina, titular indiscutible en la portería del Nápoles - REUTERS
Serie A

Veteranía española para el rey italiano

El Nápoles de Reina, Callejón y Albiol expone hoy ante el Inter un liderato fraguado en el buen fútbol de Sarri

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Salvo casos aparentemente inexplicables, el triunfo es un logro que se forja desde la derrota. En la temporada 2015-2016, el Nápoles disputaba la Serie A a la Juventus cuando a falta de ocho jornadas el equipo se desplomó. La campaña pasada, se proclamó campeón de invierno y terminó desinflándose en la segunda vuelta con idéntico resultado. Por tercer año consecutivo, el conjunto de Maurizio Sarri se ve en la misma tesitura: aventaja en un punto a los turineses, pero con un partido más y la visita de esta noche al Inter (20.45 h.) como amenaza inmediata. A su favor, hechos que endurecen su pelaje competitivo: si el año pasado consiguió remontar uno de los diez partidos en que se puso por detrás en el marcador, éste ya ha cosechado siete de ocho victorias remontando. Un proceso evolutivo del que han sido testigos Reina, Albiol y Callejón, tres de los cuatro futbolistas más veteranos del plantel partenopeo.

En su tercera temporada en San Paolo, Sarri emerge como causa nuclear del buen hacer de los napolitanos. Personaje de calado histriónico que ha entrenado en ocho categorías del fútbol italiano, desde el amateurismo de cuando compaginaba su pasión con un trabajo como bancario hasta el ascenso a la Serie A con el Empoli que le valió un contrato con el Nápoles, ha embadurnado su plantel con un lustroso barniz de fútbol total. La unanimidad en torno a la categoría del juego practicado es universal, si bien en su debe figura no conocer el sabor de una eliminatoria europea superada.

Su preciosismo, más que patente en cada partido, es recalcado por un Sarri que se esmera en aclararlo para que el mensaje cale hasta en el último escéptico. Tras caer en Europa League, el técnico criado en la Toscana celebró que «dentro de unos años el Nápoles será recordado por todos», como la Holanda de los 70.

Como hubiese ocurrido tras cada partido de Cruyff en esta era, basta un paseo por las redes sociales para encontrar píldoras donde se compilan jugadas de orfebrería del Nápoles. Las cuentas se hilvanan desde Reina y Callejón, máximo goleador español en la historia del Calcio, a menudo anuda el último botón.

En el espejo de Cruyff

El trío español del Nápoles asistió al rearme del club tras la sísmica salida de Higuaín a la Juventus en 2016. De Laurentiis invirtió los casi 100 millones que dejó el argentino en alistar jóvenes con un futuro prometedor como Zielinski, Diawara o Milik, el punta llamado a ocupar el hueco del ex del Real Madrid. Paradójicamente, una lesión de cruzado del polaco sentaría las bases del mejor Nápoles de Sarri, erigido en torno al papel que otorga al extremo Mertens (1,69 metros de estatura) como delantero centro.

A partir del pequeño holandés arriban la zurda de Insigne, la categoría de Hamsik o el poderío de Allan, ingredientes del pastel que Sarri lleva tiempo horneando. Con el peaje del aspirante pagado, el trayecto hacia el título ya no puede serle extraño. Y seguro que a Cruyff no le importaría que lo recordasen con un Mundial en la mano.