Dudamel saluda a Messi al término del partido disputado en el Wanda Metropolitano
Dudamel saluda a Messi al término del partido disputado en el Wanda Metropolitano - AFP

Venezuela contamina a su selección

El técnico, Rafael Dudamel, deja en el aire su continuidad al frente del combinado nacional por culpa de un vídeo publicado por el embajador venezolano en España

MadridActualizado:

Coincidieron el pasado viernes en el Wanda Metropolitano dos declives imparables. Uno, el de la selección de Argentina, tan pronunciado que no se sabe en qué momento se acentuó la cuesta abajo, con Messi como bandera de un proyecto hecho jirones. El otro, el de Venezuela, que arrastró consigo al combinado nacional incluso después de conseguir una machada memorable, vencer a la albiceleste (1-3), su verdugo en la última Copa América. La diferencia estriba en que la vinotinto sufre en sus carnes una crisis mucho mayor en la que se ha visto envuelta como una mosca en una tela de araña, imposible salvarse por más que Rondón, Murillo y Martínez diesen aleteos en forma de goles.

Apenas terminó el encuentro encendió las alarmas Rafael Dudamel, el técnico de Venezuela. «No me gusta trabajar con incertidumbre. La incertidumbre genera desconfianza, angustia. No es lo que necesita el ser humano para poder rendir a tope. (...) He conversado con el vicepresidente y he puesto mi cargo a disposición. Durante este tiempo venimos viviendo en aguas muy turbias, porque estamos muy politizados», razonó ante los medios de comunicación.

El arrebato responde a una visita, la que el embajador de Venezuela en España, Antonio Ecarri, hizo al combinado nacional en la previa del partido. Ecarri fue designado para su cargo por Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional proclamado presidente interino. Al término de la reunión, publicó en redes sociales un documentos gráficos de la misma, acción que desobedecía a lo que se había pactado con el grupo que dirige Dudamel. En un vídeo puede verse al embajador pronunciando un discurso: «Ustedes son Venezuela, y en nombre de Venezuela quiero desearles el mayor de los éxitos en el encuentro de hoy. Pero además de eso sabemos que están haciendo el gran esfuerzo individual y colectivo para que Venezuela pueda estar en el Mundial, Dios mediante». A su lado estaba Tomás Rincón, jugador del Torino y capitán de la selección que hace semanas se pronunció a favor de la entrada de ayuda humanitaria al país en un tono crítico con el régimen de Nicolás Maduro.

«Ese Gobierno va a caer»

Detonado ya el explosivo, Dudamel explicó el desastre: «Hubo un irrespeto, una politización por parte del embajador de Venezuela en España y por parte del señor Guaidó. Se acercó a visitarnos y nosotros amablemente le atendimos, respetuosamente le tratamos, con el acuerdo de que si había una foto o un vídeo era para consumo interno, porque estaban saludando a los futbolistas, y lo politizaron. Eso no lo podemos permitir. Hoy fue denigrante, lamentable cómo han actuado». El entrenador de Venezuela señaló a su puesto para explicar por qué no se posiciona en una cuestión que en estos momentos vertebra no sólo a su país, sino a un generoso pedazo del pastel de la política internacional. En enero ya se refirió a la crisis venezolana como un estímulo para sus futbolistas y, tras clasificar a la sub-20 para la final del Mundial de 2017, hizo un alegato por la paz en el que se dirigió directamente a Maduro. Ese mismo día, desde la zona mixta se escucharon cánticos de «y va a caer, y va a caer, ese Gobierno va a caer» provenientes del vestuario venezolano.

Con la silla de su técnico en el aire, Venezuela afronta meses decisivos antes de su participación en la Copa de América de Brasil del próximo verano. Allí le espera un grupo donde se medirá a la anfitriona, Perú y Bolivia. Entretanto, viajará a Girona para medirse mañana a la selección de Cataluña.