Pep Guardiola
Pep Guardiola - AFP
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Liga de Campeones

Guardiola y su maldición en Champions

El entrenador español arrastra siete temporadas sin alzar el título desde aquel triunfo del Barcelona en la temporada 2010-11

S. D.
Actualizado:

Pep Guardiola vuelve a traopezar en su camino al título de la Champions League. La victoria amarga por 4-3 ante el Tottenham lo apeó en cuartos y suma una nueva muesca a su particular maldición con la competición europea después de que la ganara, por última vez, en la temporada 2010-11, con el Barcelona. A partir de ahí, ni siquiera ha disfrutado de otra final, ni con el Bayern Múnich ni con el Manchester City.

En su última campaña como entrenador del Barcelona, el equipo cayó con el Chelsea en semifinales, con dos resultados escasos: 1-0 en la ida y un 1-1 en el Camp Nou.

Tropiezos con equipos españoles

Se tomó un año sabático después de llevar al conjunto azulgrana hasta el cielo. Pero decidió regresar a los banquillos solo un año más tarde. A pesar de que Jupp Heynckes había conseguido la Champions League con el Bayern, en enero se anunció que ya tenía relevo: Guardiola, que tomó las riendas del conjunto alemán para la temporada 2013-14.

Pero en su primer año sufrió una de esas dolorosas derrotas que dejan marca porque fue ante el Real Madrid, en las semifinales. perdió 1-0 en el Bernabéu y sufrió un descalabro mayúsculo en el Allianz Arena por 0-4.

En la temporada 2014-15 el verdugo fue su anterior equipo, el que había ayudado a construir y que se consolidaba en las manos de Luis Enrique. Perdió 3-0 en el Camp Nou y se dejó marcar dos goles en casa (3-2). También en la ronda de semifinales.

En su último año en Alemania, otro equipo español lo apeó a las puertas de la final. El Atlético de Madrid ganó en el Calderón (1-0) y también marcó un gol en casa ajena, por lo que anuló la victoria del Bayern por 2-1.

Ni a semifinales

Cambió de aires y asumió las riendas del megaproyecto del Manchester City. Pero en su estreno, un batacazo profundo: por el rival y por la ronda. Los de Guardiola marcaron cinco goles en el Etihad, pero diluidos por los tres que se dejaron encajar. En la vuelta, el Mónaco redondeó la machada con un 3-1 inapelable. Eran los octavos de final.

Una ronda más superó al año siguiente, pero también se dejó las esperanzas lejos del título. En cuartos de final, el Liverpool logró vencerle 3-0 en la ida y también lo superó en su propio campo, con un 1-2 que también dolió a los espectadores.

Ya en el presente, vuelve a tropezar con otro equipo del país. Con un Tottenham eufórico que tiene a Mauricio Pochettino como héroe y líder porque sin desorbitados presupuestos ha conseguido esculpir a muy buenos jugadores que supieron aprovechar las debilidades del City para llevarse el billete a las semifinales.

Guardiola tendrá que esperar.