Ernesto Valverde durante el partido entre el Sevilla y el Barcelona - EFE
Copa del Rey

La Copa, el título que molesta al Barça: «Si le damos la vuelta, bien; si no, otro año será»

Las alineaciones de Valverde y las declaraciones de la plantilla dejan claro que el torneo entorpece el objetivo Champions

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Aseguraba Ernesto Valverde tras el partido ante el Sevilla que quería ganar la Copa y daba a entender que era un título tan importante como la Liga o la Champions. No obstante, no lo refrendó con hechos, diseñando un partido plagado de suplentes y con Messi en casa. Además, las declaraciones de la plantilla daban a entender que tampoco pasaba nada si quedaban eliminados. «Para mí no es una competición secundaria porque sé lo que supone. Se habla mucho de esto porque cuando la ganas muchas veces parece que ya está, pero no te das cuenta de esto hasta que la pierdes. Lo que quiero es continuar», se arrancaba el entrenador tras el 2-0 encajado en el Sánchez Pizjuán. No obstante, minutos después reconocía que disputar la Copa del Rey con todos sus efectivos era un lastre para el objetivo real de esta temporada, que no es otro que la Champions League: «Para mí esto no es un marrón porque sé lo que se supone. Parece que cuando la ganas muchas veces, no la valoras. Parece que hasta que no la pierdes, no la valoras. Pero como el que la pierde es el entrenador, por eso digo que no. El año pasado pagamos el esfuerzo de ir continuando en la Copa. Este año estamos rotando más porque pensamos que es lo mejor. En la Liga queremos mantener la distancia y pensamos que los jugadores que hay en la plantilla nos tienen que ayudar».

Para refrendar sus palabras, tampoco quiso confirmar si plantearía el partido de vuelta con un equipo titular para poder remontar la eliminatoria, como hizo ante el Levante. Tras asegurar que «no me arrepiento de haber dejado a Messi en casa», el preparador añadió: «Tenemos que esperar. Es verdad que hoy he hecho cambios. Pensaba que hoy era lo mejor. Cuando cambias, arriesgas. Si ganas, aciertas. Si no, pues no. Tenemos un partido importante el domingo, que queremos ganar. Va a ser muy complicado porque el Girona está bien. Nosotros queremos seguir en esta competición». Hay que recordar que ante el Sevilla alineó un equipo en el que dio descanso a Jordi Alba, Luis Suárez y Coutinho, además de los descartados Messi y Busquets. Con Dembélé lesionado apostó por dar minutos a Malcom, Aleña y Boateng, que debutó con solo un entrenamiento con su nuevo equipo.

A esta sensación se sumó buena parte de la plantilla con sus declaraciones. Uno de los más rotundos fue Gerard Piqué, uno de los líderes dentro y fuera del terreno de juego. «Si le damos la vuelta bien, si no otro año será. Son demasiados partidos para los jugadores», aseguró el central contradiciendo la tesis de que el Barcelona debe pelear todos los títulos y que el objetivo era un nuevo triplete tras los conquistados por Guardiola y Luis Enrique. « Tenemos una plantilla muy competitiva y el míster quiere que participemos todos. El rendimiento ha sido bueno pero ellos han aprovechado sus ocasiones. El campo del Sevilla exige, vengas con unos jugadores u otros», acabó justificando Piqué. Incluso Luis Suárez, que el año pasado ya reconoció que pagó el esfuerzo de querer jugar todos los partidos, justificó el planteamiento de Valverde y las rotaciones en un partido tan complicado como el del Sánchez Pizjuán. «No es que tengamos que dosificar pero el mes de enero es el más complicado de todos. La Copa es importante pero sacar puntos en la Liga es un extra y también hay que pensar en el futuro de la Champions», explicó el uruguayo, que quiso descargar de responsabilidad al técnico y a su decisión de dejar a Messi en la Ciudad Condal: «Leo no estuvo en otros partidos, el equipo asumió la responsabilidad y sacamos los partidos adelante. Hoy no era una excusa. Ojalá que Leo esté en el partido de vuelta porque marca la diferencia».