Mikel Landa siendo escoltado tras coronar el Alpe d'Huez
Mikel Landa siendo escoltado tras coronar el Alpe d'Huez - REUTERS

Tour de Francia«Acabar quinto es para estar contento porque en el primer puerto he pensado en irme a casa»

Mikel Landa confía en recuperar su espalda para «salir a tope» en los Pirineos

Alpe d’HuezActualizado:

Empezó la etapa como séptimo en la general y séptimo es ahora. Mikel Landa está a tres minutos del líder, Thomas, a minuto y medio de Froome y Dumoulin. Y cerca de Nibali, Roglic y Bardet. Pero no son ellos los que le preocupan. Antes de pegarse con los rivales en los Pirineos tiene que resolver un asunto interno con su propia espalda, la mochila que le lastra desde la caída en Roubaix. Ayer, casi una hora después de ser quinto en Alpe d’Huez, el alavés narró su doloroso viaje hasta la cima.

Parece tocado.

Ufff. Se me ha hecho muy complicado llegar hasta aquí. Ha sido durísimo. Más que el día anterior incluso. Pero he tirado adelante, he intentado dejar el dolor a un lado y meterme en carrera para terminar cerca de los mejores.

Por las molestias en la espalda, ¿le cuesta ponerse de pie sobre la bicicleta?

No, el problema no es ese. Al de un rato de esfuerzo se me empieza a bloquear la espalda. Aparte del dolor, creo que pierdo fuerza en cada pedalada. Es un pinchazo por pedalada.

Aun así, ha llegado con los cuatro mejores y les ha atacado en el inicio del sprint.

He pensado que era mejor ir por delante y que me pillaran luego. Así iba a perder menos tiempo (Thomas le sacó 7 segundos).

¿Qué sensación le deja esta etapa?

Me deja muy satisfecho. En el primer puerto (la Madeleine) lo he pasado muy mal tanto en la subida como en el descenso. Me partía la espalda. Tenía más en la cabeza irme a casa que seguir en carrera. Poderle dar la vuelta a la situación me deja muy contento.

¿A qué se agarra cuando se ve en un calvario así?

Pienso en todo el sacrificio que he tenido que hacer para llegar hasta aquí.

Ha llegado a la meta vacío.

Más que vacío, con la espalda machacada. Quería sentarme, dejar de pedalear, de sufrir.

Quedan los Pirineos, sus montañas.

Eso es. Y encima durante la última semana la cabeza y el corazón tiran un poco más. Intentaré recuperarme estos días de los problemas de espalda para salir a tope en los Pirineos.

El Sky manda, pero no arrasa. ¿Habrá opciones de vencer a Froome y Thomas?

Tengo un problema, que quiero estar delante y se me olvida que el día de Roubaix me llevé un golpe tremendo. Antes o después la consecuencias de un daño así aparecen. Lo he pagado en estos tres días de los Alpes, que han sido muy duros. El Sky está fuerte, pero hoy -por ayer- se les ha visto menos superiores. Eso nos da esperanzas para probarles en los Pirineos.