Vídeo: «Froome ha tenido las pelotas y el dinero para echar un pulso a la UCI», afirma Pereiro
Ciclismo

Óscar Pereiro: «El morbo del Tour está dentro del Sky»

El campeón de la ronda gala en 2006 cree que el duelo entre Froome y Thomas es el gran aliciente actual de la carrera

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Aunque hace ya muchos años que colgó la bicicleta, la planta de Óscar Pereiro (Pontevedra, 1977) sigue causando sensación. Mantiene la figura intacta, como si apenas hubiera pasado el tiempo desde que se proclamó campeón del Tour de Francia allá por 2006. En esta década alejado del ciclismo profesional, el gallego ha jugado de manera profesional al fútbol en el Coruxo, ha disputado varios rallies y se ha convertido en uno de los comentaristas habituales de las tertulias deportivas. Un ejemplo de que la vida no se acaba cuando uno cierra una etapa importante, aunque no siempre es fácil hacerlo y mirar hacia adelante.

«Estuve dos años que no quería ni tocar la bici. Yo dejé el ciclismo en un momento muy convulso, con la persecución que teníamos los profesionales con todos los casos de dopaje. Estaba un poco saturado de sentir que para la gente era un yonqui más que un deportista. Eso era algo que podía conmigo. Mi día a día era entrenar cinco o seis horas, sin comer lo que quería y sin poder hacer nada más que descansar para estar a tope al día siguiente. Hacía todo ese sacrificio para luego tener que ir por la calle casi a escondidas, explicándole a la gente que yo no estaba haciendo trampas. Fue un momento complicado. Yo ya había conseguido mi máxima meta –ganar el Tour– y eso me hizo ir perdiendo un poco la motivación y decidí apartarme. Me costó volver a montarme en una bicicleta. Estuve dos años sin tocarla ni un día, pero al final la bici era mi vida y un día volví a cogerla para disfrutar con mis amigos. He vuelto a pasarlo bien sobre una bicicleta, pero con lo que hago ahora no me da para saturarme», explica Pereiro, que no se pierde ni una de las etapas del Tour de Francia.

Desde hace tiempo, la ronda gala se ha convertido en coto privado del equipo Sky y, aunque el propio Pereiro pensaba que ese dominio terminaría este año, no ha sido así. «Estamos viendo que el Sky es un equipo sin fisuras, que hace casi lo que le da la gana. Yo pensaba que en los Alpes había equipos que les iban a poner en aprietos, pero me he dado cuenta de que al final la carrera sale siempre como ellos quieren. El resultado es el mismo. Habrá que ver si Dumoulin consigue enjugar esos segundos que le separan de los dos primeros, porque creo que es el único que les puede plantar cara. De hecho, la gran duda ahora es saber qué pasara entre Thomas y Froome. Porque sacarle un minuto y medio a tu jefe de filas después de los Alpes es mucho. Creo que el morbo de la carrera está dentro del Sky», afirma.

El dopaje de Froome

Cuando se le pregunta por el dopaje, el rostro de Pereiro cambia y se hace más grave. «Me da rabia ver que vende mucho más un caso sospechoso de dopaje que los 365 días de este deporte a lo largo del año. Creo que el ciclismo ha sido de los pocos deportes que ha luchado al cien por cien contra el dopaje, incluso desde dentro. Es muy fácil hablar del dopaje en el ciclismo y olvidarse de él durante el resto de meses del año», apunta dolido. Para el gallego, la cruzada de Froome para justificar su positivo ha sido«valiente», pues ha conseguido «echar un pulso a la UCI y ganarlo».

«¿Cuántos corredores han estado sancionados por no haber podido tener una defensa como la que ha tenido Froome? Él ha invertido mucho para desmontar la teoría de la UCI que dice que por encima de una determinada cantidad de sambuterol por aspiración es dopaje, ¿pero acaso cuando uno bebe una cerveza da siempre el mismo nivel de alcohol en un control? Sería mucho mejor poner una tasa de cero y así no habría esos problemas. Si no se puede tomar una sustancia, no se puede tomar ni mucha ni poca. Ha derribado un mito. Aun así, creo que si no hubiera sido Froome, no habría podido correr el Tour», señala sobre el británico y su polémico positivo que estuvo a punto de costarle su participación en la ronda gala.

Además, Pereiro exigió más «respeto entre ciclistas y conductores» para evitar tragedias que por desgracia son cada vez más frecuentes. Además, volvió a reiterar su petición de endurecer las penas para los que cometen una imprudencia al volante. «No todo el mundo que atropella a un ciclista es culpable, porque hay situaciones que no se pueden evitar, pero ya cuando entramos en el tema del alcohol, las drogas o el abandono del herido, creo que tiene que tener una pena más dura y el Gobierno debe escucharnos», explicó. También pidió a los propios ciclistas que respeten las normas de circulación, algo que no siempre hacen cuando van por la carretera.

Un Mundial desastroso

Más allá del ciclismo, Pereiro es un amante del fútbol y no le gustó nada lo que vio en el Mundial. «Creo que cuando algo empieza mal, acaba peor. Considero que Lopetegui tenía que haber acabado el Mundial como seleccionador. No creo que por haber firmado por el Real Madrid fuera a tratar de diferente manera a los jugadores del Atlético de Madrid o el Barcelona. Si fuera así, no tendríamos nunca selección. ¿Ramos o Piqué no se iban a pasar el balón por ser de clubes rivales? Creo que Rubiales se precipitó, quiso imponer su temperamento por encima de la lógica y creo que ha influido mucho en el ambiente de la selección. Le metió un marrón a Hierro muy grande y el Mundial fue un fracaso estrepitoso. Tener tanta posesión sin hacer ocasiones y hacer un fútbol tan previsible y con tanta falta de ambición... Veía que nos estábamos quedando fuera del Mundial y la gente no atacaba», reconoce.

Con todo, espera que a Lopetegui le vaya bien en el Real Madrid, aunque no lo tendrá fácil. «En el Oporto no lo hizo mal y hay que ver cómo lleva el día a día en el Real Madrid. No es sencillo, porque hay que pelear con muchos factores. Le deseo lo mejor. Creo que tiene el carácter ideal, pero hay muchos factores que influyen», apuntó. Sobre los refuerzos del equipo blanco, Pereiro tiene claro a quién no traería aunque pudiera. «A Neymar, no. Es un artista con el balón, pero creo que es un jugador que puede contaminar al vestuario. Si me das a elegir entre él y Mbappé, prefiero al segundo. Pero creo que la falta de Cristiano no se puede suplir con un solo jugador. Buscaría algo más, que entre los tres de arriba haya más presión, algo distinto a lo que ocurría hasta ahora. Creo que la selección de Francia nos dio un poco esa idea de cómo un equipo grande y campeón puede serlo también desde el desgaste de todo el equipo desde los delanteros. Me gustaría un delantero como Kane, aunque sé que es complicado, y después un medio campo de muchísimo trabajo».

Sobre la selección, el gallego cree que Luis Enrique puede casar bien. «Creo que lo más complicado para Luis Enrique es el trato con la prensa. Cuando estuvo en el Celta lo hizo fenomenal y hasta ahora, donde ha ido, ha triunfado. Quizá en la Roma no consiguió los objetivos, pero en el Celta y el Barcelona hacía un fútbol bonito y estaba enchufado todo el año. Te puede caer mejor o peor pero me gusta mucho como entrenador de fútbol», concluyó.