Rutas cinegéticas

Freser-Setcases, en la tierra del sarrio

Esta ruta comprende las cuencas de los ríos Ter, Freser y Rigard, un territorio típicamente pirenaico de relieve accidentado

Félix Sánchez Montes
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La ruta que presentamos hoy comprende las cuencas de los ríos Ter, Freser y Rigard, un territorio típicamente pirenaico de relieve accidentado y con lugares emblemáticos de gran belleza. La vegetación se compone de un 16 por ciento de bosques de coníferas de pino negro con capas de bosques de abetos y abedules; el resto, a medida que se asciende, son prados alpinos y matorrales hasta las crestas rocosas que coronan las grandes altitudes.

La reserva de caza de Freser-Setcases, en la comarca de El Ripollés, tiene gran importancia medioambiental. La protección y el control del territorio establecidos con la creación de la reserva han generado una mejora del hábitat faunístico.

La caza menor y la del jabalí en batida son realizadas exclusivamente por las sociedades de cazadores locales, residentes en municipios de la reserva, a unos precios casi simbólicos. El rececho del sarrio (isard) es el gran protagonista cinegético. Sus poblaciones, que habían quedado muy mermadas como consecuencia de una excesiva presión cinegética, después de unos años sin cazar y tras la aplicación de planes de aprovechamiento cinegético, ordenados y controlados, gozan hoy de elevados niveles de población y de calidad de trofeos. En la zona se han abatido el tercer macho de España, de 112,22 puntos, y el récord nacional de hembra, con 99,95.

La caza selectiva del sarrio, así como una parte de la caza de trofeos, es realizada mayoritariamente por cazadores locales, con un descuento considerable (40 por ciento) de las tarifas. Los municipios de la comarca participan en la gestión de la reserva a través de la Junta Consultiva, donde se informa de los planes de aprovechamiento cinegético, las tarifas de los permisos o el reparto de beneficios; y en ella están representados el consejo comarcal, los ayuntamientos, las sociedades de caza y los grupos conservacionistas, además de contar con expertos en temas cinegéticos. Con todo esto se ha conseguido que el furtivismo haya prácticamente desaparecido y que la población colabore en la vigilancia de la reserva.

El control del muflón procedente de Francia es una prioridad. También pueden cazarse corzos, jabalíes, liebres, conejos y perdices tanto rojas –algo escasas– como pardillas, todo un privilegio, ya que se haya protegida en el resto de comunidades donde habita.