Los jugadores del Cádiz CF, con José Mari a la cabeza, agradece el apoyo de los suyos.
Los jugadores del Cádiz CF, con José Mari a la cabeza, agradece el apoyo de los suyos.
Cádiz CF

La pizarra del Zaragoza 0-2 Cádiz CF

Los amarillos vuelven a dar una lección de paciencia y sufrimiento para ganar con autoridad en La Romareda
Por  11:16 h.

Disfrutar sufriendo

Lo dijo el ‘Choco’ Lozano tras la victoria del Cádiz CF en Zaragoza. “Disfrutamos sufriendo, el equipo disfruta sufriendo”. Puede ser de las mejores citas para definir un estilo que hace del sufrimiento y la paciencia una enorme virtud. Los rivales dominan al Cádiz, o eso creen. Tocan y tocan la pelota, la soban. De vez en cuando asoman por la portería de Cifuentes, unas veces con tiros lejanos, otras, las menos, con intervenciones del guardameta. Y cuando el marcador sigue sin moverse y la desesperación rival es grande, llegan los zarpazos amarillos en forma de contras y de goles.

1. Un once sin fisuras

Este Cádiz CF tiene un once titular que se sabe de principio a fin. De Cifuentes a Lozano, salvo con las ausencias por lesión o sanción, Cervera tiene ahora mismo un equipo tipo en el que todos los jugadores están a un nivel excepcional. Tras el choque en Huesca, el entrenador optaba por volver a jugar con José Mari y Perea. De esta manera volvía el equipo inicial que está consiguiendo los triunfos y los puntos.

Y como estaba previsto, el Cádiz CF salió a La Romareda con su habitual orden táctico y solidez en todo el campo. La pelota para el Zaragoza, aunque en ocasiones el equipo de Víctor Fernández tocaba más de la cuenta y lo hacía como el Huesca, en zonas peligrosas para los amarillos. La paciencia amarilla no tiene límites y sin perder el control del partido, los amarillos defendían y defendían sin cesar.

2. Otra victoria al descanso

Con el empate a cero en el tiempo de asueto, los amarillos volvían a ponerse por delante en el marcador virtual del partido. El Zaragoza había dominado absolutamente la pelota. Había tenido algunas ocasiones ante un Cádiz CF que poco pisó el área local. Sin embargo, el marcador seguía siendo de empate a cero.

Los de Cervera ya sabían que en la segunda mitad los maños iban a ir a por el partido y que la paciencia local se había acabado. En ese desorden aragonés, el Cádiz CF se mueve como pez en el agua y así lo aprovechó en la segunda mitad.

3. Goles para matar el partido

El tanto del ‘Choco’ en el saque de esquina abría la veda para la victoria amarilla. A este equipo le sale todo. Dos remates en el área pequeña, varios botes y Lozano para dentro. Ese gol ya ponía el partido casi imposible para los maños. Tenían que remar el triple de lo que habían remado hasta entonces. ¿Por qué? Simple, ahora el Cádiz podía hacer muchísimo más daño con la velocidad y los espacios que iba a dejar el Zaragoza.

El Zaragoza lo intentaba y el Cádiz cada vez que robaba ponía de los nervios a La Romareda. De ahí llegó el tanto de Nano Mesa y casi apunto de golear si no fuera porque Alejo tiene “menos gol que Amunike”, dicho por el propio jugador en tono de risa tras el partido.

Otra vuelta de tuerca al estilo. Otro giro de tuerca a un Cádiz que volvió a acabar con dos delanteros, siendo un Cervera más ofensivo y que va a por los partidos cuando huele la sangre.