'Choco' Lozano fue el gran protagonista de la victoria ante el Real Oviedo.
'Choco' Lozano fue el gran protagonista de la victoria ante el Real Oviedo.
Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF 2-0 Real Oviedo

Los amarillos hacen un buen partido en el que se encuentran cómodos hasta el tramo final donde sufren en exceso
Por  1:33 h.

Sí, se puede

Golpe importante en la clasificación y en las sensaciones de un Cádiz CF que vuelve a retomar la senda correcta del ascenso con un triunfo vital sobre el Real Oviedo. Los de Cervera llevaron siempre la batuta del partido y solo en la recta final, cuando sufrieron demasiado, puedo peligrar por momentos la victoria.

El técnico amarillo ponía sobre el verde de Carranza su once más clásico o el más habitual con algunas excepciones. La mejor forma de Mauro le hacía mandar al banquillo a Fali, mientras que la lesión de Garrido permitía al canterano Sergio jugar del desde el inicio. El resto del equipo, el más utilizado por un técnico que sabía que debía ganar como fuera primando la victoria para seguir acariciando el ascenso.

Jugadores como Sergio y Choco Lozano fueron los grandes protagonistas de una victoria trabajada y seguramente con los mejores minutos del Cádiz CF en lo que va de temporada post confinamiento.

1. Vuelven los pilares

Juan Cala, Iza y José Mari volvían al once titular del Cádiz CF ante el Real Oviedo. Los tres futbolistas eran de la partida tras superar las molestias, en el caso del central, y cumplir partido de sanción el resto. La otra gran novedad era la presencia del canterano Sergio González que se marcó un partido sencillamente espectacular, a pesar de la brecha en la frente que le incordió durante todo el encuentro.

Los amarillos salían decididos a por el partido. El balón era para un Cádiz CF que generaba juego frente a un Oviedo bien ordenado atrás y buscando la contra. Lo segundo no llegó pero si un penalti que no materializó Álex.

Con el empate a cero el Oviedo tenía vida y esperaba algún fallo cadista sin salir demasiado de su campo.

2. Tiralíneas para abrir el marcador

Ante una defensa tan ordenada solo cabe una jugada rápida y bien trenzada para generar superioridad por un lado y rematar por el otro. Regla número uno del fútbol cuando enfrente tienes muchos jugadores defendiendo; pase al primer toque, desmarque y anticipación. Espino con Perea, éste al primer toque para el lateral, un centro perfecto del zaguero libre de marca y el Choco Lozano se anticipa a la defensa para poner el 1-0.

Los locales se iban con ventaja al descanso y eso, en un partido de este tipo, era un mundo. Algo que encarrilaba el conjunto cadista tras el tiempo de descanso.

Sin cambios en los dos equipos, el Oviedo ponía de su parte para allanar el camino cadista. Un mal despeje dejaba el balón a Lozano que hacía el segundo y daba más tranquilidad a los cadistas.

3. Apuros sin efectividad asturiana

Con el 2-0 en el marcador el guión era claro. Ahora tenía que ser el Oviedo quien llevara la batuta del partido y el Cádiz CF buscar su oportunidad a la contra. Cervera metía a Alejo por Perea. Con dos balas en las bandas , los cadistas intentaban montar una contra para matar el partido que no salió finalmente. La entrada en el campo de jugadores como Nano Mesa y Pombo hacían que el Cádiz CF jugara con Álex tirado a la izquierda con Alejo en la derecha y los dos delanteros.

Akapo suplía a un Iza con molestias y Augusto debutaba con el Cádiz CF jugando algunos minutos. Todo ello en unos 20 minutos finales en los que el Oviedo rozó el gol en dos ocasiones muy claras de Rodri. Sería sin duda el gran lunar de un partido en el que, aunque el Oviedo apretó, no tuvo más presencia que esas dos oportunidades que mandó al limbo.

El Cádiz CF recuperó sensaciones, volvió a parte de su esencia, pero sobre todo volvió a ganar un final de Liga tan atípico que cualquier parecido con lo anterior es imposible.